La salud mental de un pueblo se mide en su capacidad para reírse de sus dramas y pensar sin que le griten al oído. En el Estado español toca pasar de la bipolaritensión salvaje al bipolaranálisis civilizado, como decía mi padre: “ya oí por este lado, ahora me falta escuchar por el otro”.
Eso exige esfuerzo de líderes, medios y ciudadanía: la política no debe ser un choque destructivo, sino análisis equilibrado de fortalezas y debilidades.
Ante el adelanto electoral del 29 de noviembre, recuerdo que, tras publicar Natura y Cultura de las Islas Canarias, para preparar hacer una democracia con fundamento, escribí, para mi pueblo, San Juan de la Rambla, una obra basada en La Ratita Presumida. Décadas después, el libreto sigue vigente: la Ratita es el votante canario que encuentra la moneda de su voto y recibe una comparsa de pretendientes engominados cantando coplas para enamorarla. Una metáfora para limpiar el veneno del debate.
EL BIPOLARANÁLISIS DE LA RATITA
Primero aparece el Partido Popular, traje impecable, estirando los puños, prometiéndole solvencia macroeconómica y el anclaje constitucional que las empresas y el empleo isleño demandan para no ahogarse,
—¡Ay, Ratita Presumida, si te casas conmigo, ¡yo te cuadro las cuentas y te quito el peligro! Soy el médico de la economía, el ancla en la marea… Soy el psicólogo de los pequeños propietarios, de los pequeños rentistas, de los que temen los impuestos por heredar… ¡Conmigo no habrá deudas ni miedos!
La ratita (mirándolo de reojo con la escoba en la mano), hace bipolaranálisis, le mira las manos y le dice:
—Mucho traje, caballero elegante… pero en tu coche oficial veo un remolque gigante con las manchas del pasado. Y cuando toca avanzar en lo social, siempre mueves el freno de mano ante reformas sociales y territoriales que el archipiélago necesita con urgencia.
—¿Vas a votar a los comunistas? —le plantea—¡Nosotros somos católicos!
La Ratita con retranca ironiza:
—El culpable es el Papa que hace discursos para los comunistas… Chacho… ¡Deja ver si me cuadra el balance!
Luego asoma el PSOE, curtido de esquivar bombas, presumiendo de blindaje ante la oposición feroz, Manos Limpias y algún socio. Recuerda haber aguantado palos, Covid, volcán y crisis migratorias, desplegando paracaídas social, tutela de menores y ERTE.
—Ratita, mira mi blindaje. He parado volcanes y virus. Te traigo pensiones, escudo social y crecimiento económico. España lidera el crecimiento económico y un estudio señala a Pedro Sánchez como el líder de la UE más apoyado y valorado por los ciudadanos europeos, superando a Emmanuel Macron. ¿Qué te parece?
La Ratita replica:
—Mucho escudo, sí, pero te huele el traje a la mancha del caso Koldo y Ávalo. Y gobierna a base de parches para salvar la semana.
El PSOE se defiende:
—He tenido que apoyarme en radicales e independentistas, haciendo equilibrios en el alambre. ¿Imaginas cómo reaccionarían el imberbe de Feijóo o la bruja Ayuso si fuera al revés?
—¿No dices que los insultos son de ellos? —dice la Ratita— Todos tienen excusas… ¡Deja ver!
LA IZQUIERDA DEL GALLINERO
«Podemos» y «Sumar» llegan juntos, pero empujándose.
—Ratita, conmigo tendrás el Salario Mínimo por las nubes —dice «Podemos».
—Conmigo tendrás salud mental y jornada de 37,5 horas —dice «Sumar».
—¡Muchacho, qué dolor de cabeza! —la Ratita se tapa los oídos— Usted, «Podemos», sube el sueldo, pero es tan purista que rompe la vajilla, y pienso que VOX no existiría si usted no hubiera extremado la cuerda. Y usted, «Sumar», habla bonito, pero vive en obras y peleas internas. Me dejaron la Ley de Vivienda en el aire.
—Ahora somos el Frente Amplio…
—Tan amplio que no se sabe quién lidera. Si pusieran a Emilio Delgado Orgaz, subirían tres diputados. Pónganse de acuerdo y vuelvan.
«Podemos» se marcha enfadado, pensando que la Ratita es de la Casta.
LOS PRETENDIENTES CANARIOS
Entran los nacionalistas tocando el timple. El folclore y la Lucha Canaria son identidad, pero también puede ser biombo para tapar asignaturas pendientes.
Coalición Canaria presume de blindar el REF, defender el “Hecho en Canarias”: quesos, vinos, moda, otros productos; plan de carreteras, rebaja de los costos de viajes, en definitiva: Agenda Canaria 2030, las metas de la ONU como retos específicos del archipiélago o haber votado en Madrid para frenar que los extranjeros compren nuestras casas.
La Ratita le recuerda el exceso de cemento turístico que ha estresado el territorio y la dejación en las aulas, donde los contenidos canarios se van diluyendo, faltando un poco de corazón por lo nuestro.
Desde Gran Canaria llega Nueva Canarias, prometiendo ecotasas para frenar la saturación y puente firme con el bloque social del PSOE. La Ratita le acusa de que a veces fragmenta la fuerza unitaria del archipiélago en Madrid.
EL LEÓN DE LA METRO
Por último, ruge Vox, hablando del campo y la okupación, pero con aristas tan duras hacia los vulnerables que asustan el espíritu tolerante de la Ratita. Sin embargo, los más pobres se sienten fuertes con esa mano dura, aunque rompa consensos básicos de convivencia.
—Ratita linda, todos estos son unos cuentistas. Nosotros haremos una bajada drástica de impuestos (IRPF, Sociedades e IVA), suprimiremos las trabas burocráticas y eliminaremos, leyes absurdas de igualdad, chiringuitos y duplicidades, como los gobiernos autonómicos, con mano dura, a diferencia de los partidos blanditos
—¡Ajá! Me recuerda usted la llegada de Podemos. ¿no piensa que las rebajas fiscales desfinanciarían los servicios públicos (sanidad y educación), y nos hacen retroceder con su intención de derogar las autonomías, las leyes de igualdad y la violencia de género?
—¡Ay, ratita, ratita, también a usted la ha intoxicado el bipartidismo!
EL CIERRE DEL CUENTO
Las cucarachas mediáticas quieren que compremos el veneno del conflicto porque la basura da clics. Pero para elegir bien no hay que escuchar al que más grita. El 29 de noviembre, cuando los pretendientes vuelvan a rondar tu ventana, hazles un escáner completo: quédate con lo bueno, desecha lo nefasto y recuerda que el voto es tuyo. No seas eco del ruido; sé el interruptor que encienda la luz en nuestra tierra.
