El partido entre el Atlético Unión Güímar y el AD Sporting Hortaleza, correspondiente a la eliminatoria previa de la Copa del Rey, no ha llegado a comenzar este domingo en el estadio municipal de Tasagaya después de incidentes registrados antes del inicio del encuentro.
Según testigos, desde la grada se lanzaron varias botellas y se produjo además un rifirrafe entre ambos banquillos, en un ambiente de enorme tensión que terminó con el conjunto madrileño abandonando el terreno de juego antes de que pudiera iniciarse el partido.
La situación obligó a adoptar medidas para intentar rebajar la tensión entre las dos expediciones. Los equipos fueron ubicados en vestuarios separados y se llegó incluso a habilitar un espacio adicional en el complejo deportivo adyacente para mantener alejados a ambos conjuntos.
Pese a estas medidas, el encuentro no pudo comenzar y los jugadores del Sporting Hortaleza terminaron marchándose del césped.
Una eliminatoria marcada por la tensión
El choque de este domingo llegaba ya condicionado por lo ocurrido en el partido de ida, disputado en Madrid y que terminó con victoria del Hortaleza por 1-0.
El Atlético Unión Güímar había denunciado un ambiente de gran tensión durante aquel encuentro, en el que acabó con tres jugadores expulsados. Su entrenador, Aytami Díaz, había descrito el trato recibido como “una locura”, aunque el conjunto tinerfeño logró mantener abierta la eliminatoria.
Ese precedente había elevado considerablemente la expectación para el encuentro de vuelta en Tasagaya.
El Güímar necesitaba remontar el 0-1 para acceder a la siguiente ronda de la competición, en la que los equipos clasificados pueden enfrentarse a clubes de Primera División.
El partido no empieza
La tensión previa terminó trasladándose este domingo a los minutos anteriores al comienzo del encuentro.
El lanzamiento de botellas y el enfrentamiento entre miembros de los banquillos provocaron una situación que impidió que el partido arrancara con normalidad.
Por el momento, con la información disponible, no consta una resolución definitiva sobre el futuro de la eliminatoria ni sobre las posibles consecuencias disciplinarias de lo sucedido.
Será necesario conocer ahora la decisión arbitral y, en su caso, la resolución de los organismos federativos competentes para determinar qué ocurre con un partido que ni siquiera llegó a comenzar.

