Las nuevas restricciones para la conservación y gestión de las playas y piscinas públicas de San Cristóbal de La Laguna han dado el salto a la prensa internacional. El periódico británico The Sun ha publicado una noticia en la que advierte a los turistas que visitan la Isla de que pueden enfrentarse a multas de hasta 2.500 libras (unos 3.000 euros) por incumplir determinadas normas en las zonas costeras.
Bajo un titular que alerta sobre la introducción de nuevas prohibiciones en populares playas españolas, el medio británico recoge las medidas aprobadas por el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna para proteger su litoral y mejorar la convivencia entre residentes y visitantes.
La publicación llega después de que el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (BOP) anunciara, el pasado 7 de octubre, la aprobación definitiva de la ordenanza municipal que regula el uso, disfrute, conservación y gestión de las playas y piscinas públicas del municipio.
Las prohibiciones que destaca la prensa británica
Entre las principales novedades que recoge The Sun figura la declaración de las playas y piscinas naturales de La Laguna como espacios libres de humo, una medida que afecta tanto a los residentes como a los turistas.
La normativa también prohíbe acampar o pasar la noche en las zonas de baño, así como utilizar aparatos de sonido que puedan alterar la tranquilidad de otros usuarios, salvo en situaciones de emergencia o durante eventos debidamente autorizados.
Otra de las restricciones está relacionada con la conservación del entorno. Los bañistas no pueden utilizar jabón, champú u otros productos de higiene personal en las duchas públicas ni abandonar basura o residuos en el litoral.
Las medidas afectan a las playas y piscinas naturales del término municipal de La Laguna, entre ellas las situadas en Bajamar, Punta del Hidalgo, Jover y La Barranquera.
Multas de hasta 3.000 euros
Uno de los aspectos que más destaca el periódico británico es el régimen sancionador, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros, equivalentes aproximadamente a las 2.500 libras que aparecen en su publicación.
No obstante, esta sanción máxima no se aplica automáticamente a cualquier incumplimiento. La ordenanza diferencia entre infracciones leves, graves y muy graves, con multas que dependen de la naturaleza y gravedad de los hechos.
Además, las restricciones aprobadas por el Ayuntamiento de La Laguna no afectan de manera generalizada a todas las playas de Tenerife, sino a los espacios incluidos dentro de su término municipal.
El periódico británico también relaciona estas medidas con otras restricciones introducidas durante el verano de 2026 en distintos destinos turísticos españoles.
En este sentido, recuerda “actuaciones dirigidas a impedir que los visitantes reserven tumbonas o espacios en la arena dejando sus toallas y pertenencias durante largos periodos de tiempo”, según explica The Sun, “este tipo de comportamientos puede dar lugar a la retirada de los objetos y a la imposición de sanciones”.
La Laguna busca proteger su litoral
Más allá de la repercusión internacional, el Ayuntamiento de La Laguna ha defendido que la nueva regulación pretende garantizar la conservación de los espacios costeros, reforzar la seguridad de los bañistas y mejorar las condiciones de accesibilidad.
El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, explicó tras la aprobación de la ordenanza que su finalidad es facilitar la gestión de unos enclaves muy frecuentados durante todo el año y lograr un equilibrio entre el disfrute de las zonas de baño, la protección del medio marino y la convivencia ciudadana.
Por su parte, el concejal de Playas y Piscinas, Ángel Chinea, destacó la importancia de disponer de reglas claras para desarrollar actividades en estos espacios y de un régimen sancionador adaptado a la gravedad de las infracciones.

