Los dos semáforos de Santa Cruz de Tenerife que cuentan con el sistema foto-rojo, es decir, que llevan incorporados cámaras para comprobar el cumplimiento de la detención de los vehículos en pasos de peatones con control semafórico, se han quedado sin funcionar desde hace 15 días debido a que el Ayuntamiento capitalino no ha renovado aún el contrato con la empresa encargada de su mantenimiento.
La concejala de Seguridad Ciudadana, Gladis de León, afirmó ayer que “ya se está trabajando en el nuevo contrato para sacar a licitación la gestión de los equipos, con la intención de poder adjudicarlo antes de finales de año o principios del próximo”.
La edil, además, avanzó que en el nuevo pliego se baraja ampliar este sistema foto-rojo a más puntos del municipio, entre ellos el ubicado en la carretera general del Rosario, ante la proximidad de un colegio público. En la actualidad, los dos equipos con los que cuenta la capital tinerfeña se encuentran ubicados en la zona de Miramar, cerca de la Casa Cuna, y en el cruce de la avenida de San Sebastián con la de La Salle, pero ahora están inactivos y, por lo tanto, no se multan las infracciones que detectan las cámaras de vigilancia cuando los conductores se saltan el semáforo en rojo.
El pasado año, el área interpuso más de 3.500 sanciones derivadas de infracciones viales que fueron detectadas por ambos foto-rojo, lo que lleva implícito sanciones de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos en el carné de conducir por no respetar la señal semafórica en los cruces y poner en peligro la seguridad vial.

