La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha confirmado que el futuro de la eliminatoria entre el Atlético Unión Güímar y el Sporting Hortaleza queda ahora en manos del órgano disciplinario correspondiente, después de la suspensión del partido de vuelta disputado este domingo en Tasagaya.
El encuentro no llegó a comenzar después de que el conjunto madrileño considerara que no se daban las condiciones de seguridad necesarias para disputar el choque.
El Sporting Hortaleza, que había ganado 1-0 en la ida, abandonó posteriormente el campo escoltado por las fuerzas de seguridad con destino al aeropuerto, por lo que será ahora la RFEF la que deba determinar qué ocurre con la eliminatoria.
La RFEF deberá resolver ahora la eliminatoria
Antes de la suspensión, la expedición madrileña había denunciado un ambiente hostil desde su llegada a Güímar.
Según la información conocida tras los incidentes, la guagua del conjunto visitante fue apedreada en las inmediaciones del estadio municipal José Ramos de Tasagaya. Más tarde, ya dentro de las instalaciones, se produjeron nuevos momentos de tensión entre integrantes de ambos equipos.
La Real Federación de Fútbol de Madrid ya había advertido de que los jugadores del Sporting Hortaleza no saldrían al terreno de juego al considerar que no estaba garantizada la seguridad de la plantilla ni de las familias desplazadas.
“Si el ambiente es hostil sin jugar, puede ser incluso más peligroso si se juega. Nuestra solidaridad con ellos”, señaló el organismo madrileño.
También aseguró que la expedición había recibido un trato “vejatorio” y que la situación ponía en serio peligro la disputa del encuentro.
Los jugadores de @SportingDeHorta no pueden salir al terreno de juego porque su seguridad y la de las familias desplazadas no está garantizada. Si el ambiente es hostil sin jugar, puede ser incluso más peligroso si se juega. Nuestra solidaridad con ellos. https://t.co/C8mTdb6eZr
— RFFM (@RFFM_oficial) October 4, 2026
El Güímar defendía que había seguridad
El entrenador del Atlético Unión Güímar, Aythamy Díaz, ofreció una versión diferente antes de confirmarse la suspensión. “Hay un ambiente caliente en Güímar y es fútbol”, declaró a Televisión Canaria.
El técnico sostuvo que el partido podía disputarse y negó que se hubiera producido un lanzamiento de botellas contra el conjunto visitante, a pesar de imágenes que demuestran lo contrario.
@_raaquelrc Justificar esto es penoso. Y el problema no fue ese del video. Aún habiendo recibido eso y los petardos en el hotel a las 4 de la mañana, los pibes del Hortaleza han salido a jugar. Pero alguno del Güímar se lo cargó todo. ¿Los perjudicados? Los que fuimos a ver fútbol y no esto https://t.co/HvL4fB8xgH
— Sonrisa (@lasonrisax) October 4, 2026
“Lanzar botellas, no. A alguien de nuestro cuerpo técnico le cayó una botella vacía de plástico. Y a mí, personalmente, me agredió alguien del Hortaleza cuando estaba solo”, afirmó.
Díaz insistió además en que se había reforzado la seguridad y en que, según su versión, el equipo arbitral consideraba que existían condiciones para jugar.
“Se ha dado por válida la seguridad, se ha dado válido que está todo protegido, se ha dado que se puede jugar el partido… Si ellos no quieren participar las normas para algo están”, declaró.
Qué puede pasar ahora
Con el partido ya suspendido, la principal incógnita es ahora cómo resolverá la RFEF la eliminatoria.
El Sporting Hortaleza parte con la ventaja del 1-0 conseguido en el encuentro de ida, pero será el órgano disciplinario correspondiente el que determine las consecuencias de lo ocurrido en Tasagaya.
Hasta que exista una resolución oficial, no puede darse por clasificado a ninguno de los dos equipos ni anticiparse si habrá sanciones, repetición del encuentro o cualquier otra medida.

