El desahucio en Guaza de un varón de 70 años y con un diagnóstico oncológico no se producirá en la jornada de hoy, tras acordar el juzgado la suspensión del lanzamiento mediante una resolución dictada apenas un día antes de la fecha prevista.
En la resolución, el órgano judicial admite los escritos presentados por la representación procesal del afectado y, a la vista de la vulnerabilidad alegada, ordena abrir una pieza separada para su tramitación.
La situación de vulnerabilidad se estudiará, por tanto, de forma independiente antes de que pueda volver a fijarse una fecha para la ejecución.
El afectado, cuyo único sustento es el Ingreso Mínimo Vital, reside en un inmueble de tipo industrial que el juzgado reconoció como su vivienda habitual desde 2016. Por ese motivo, el procedimiento se tramitó conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).
Tal como informó este periódico, el área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arona hace un seguimiento el caso desde el pasado mes de mayo y ha emitido varios informes de vulnerabilidad con el objetivo de acreditar su situación sanitaria.
ALTERNATIVA
Aunque se trate de su domicilio a efectos legales, el Consistorio consideraba que el inmueble “no reunía condiciones de habitabilidad adecuadas para un paciente oncológico”. El afectado se encuentra a la espera de cita para ser operado de un cáncer de próstata.
A día de hoy, continúa sin tener una alternativa habitacional asignada. La opción prioritaria que manejaba el Consistorio era una plaza en un piso para personas convalecientes dependiente del Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife, aunque también se contempla su ingreso en un centro geriátrico o de convalecientes.

