Un varón de 70 años, con un diagnóstico oncológico y cuyo único sustento es el Ingreso Mínimo Vital (IMV), afronta el lanzamiento judicial del inmueble que ocupa en Guaza, en Arona. El desahucio está señalado, en principio, para el próximo jueves, 22 de octubre. Sería el primer intento de ejecución. A una semana de esa fecha, el afectado no tiene ninguna alternativa habitacional asignada.
El área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arona interviene en el expediente desde el pasado mes de mayo y mantiene contacto con la abogada del afectado, según confirmaron fuentes municipales a este periódico. La Concejalía ha emitido dos informes de vulnerabilidad, uno ordinario y otro de refuerzo, con el objetivo de acreditar ante el órgano judicial la situación de especial vulnerabilidad sanitaria del afectado y forzar la suspensión del lanzamiento.
El Consistorio ha declarado que el inmueble, un espacio con uso de taller, según el criterio técnico municipal, “no reúne condiciones de habitabilidad idóneas para un paciente oncológico”.
La línea de trabajo del área de atención social pasa por no perpetuar esa situación y sacar al afectado hacia una solución habitacional adecuada. Se han cursado derivaciones a todos los recursos compatibles con su perfil, por ahora sin resolución favorable. La opción prioritaria es una plaza en un piso para personas convalecientes, recurso de ámbito insular dependiente del Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife. Sobre la mesa está también su ingreso en un centro geriátrico o en un centro para convalecientes.
PLAZAS
SOCIOSANITARIAS
Todo ello sucede en una coyuntura en la que las plazas sociosanitarias de la comarca están colmatadas, tanto de ámbito municipal como insular. La saturación responde a la falta de creación de nuevas plazas y a la paralización de infraestructuras como la que se proyectaba en los antiguos barracones del Hospital del Sur y otras iniciativas en la comarca. La solicitud, según señalan desde el Consistorio, “está tramitada”, pero la plaza sigue sin adjudicarse.
Los recursos propios de vivienda de Arona son limitados. En situaciones de urgencia, el municipio recurre a programas basados en el modelo Housing First, que facilitan una vivienda estable a personas sin hogar, o a otros dispositivos de carácter generalista. Para perfiles como el expuesto, la intervención exige recursos especializados de competencia insular, argumentan las fuentes municipales. Esos recursos solo se activan mediante una solicitud al IASS.







