La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias presentó ayer la campaña de vacunación frente a infecciones respiratorias para la temporada 2026-2027, que comenzará en todos los centros de salud del Archipiélago el próximo el lunes 19 de octubre. Ya es posible pedir cita previa. La gripe no pide cita, tú sí es el lema de la campaña, para la que se han adquirido 282.263 vacunas contra la gripe, el 5,4% de dosis más, con una inversión de 2,8 millones de euros.
El jefe de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica, Álvaro Torres, recordó que la vacunación contra la gripe está indicada para mayores de 70 años, pacientes crónicos mayores de 6 años, convivientes de personas vulnerables, menores con edades entre los 6 meses y los 6 años, embarazadas, sanitarios y otros profesionales esenciales.
Se dispondrá de cuatro tipos de vacunas frente a la gripe, adaptadas a todos los grupos en los que está indicada la inmunización: una de uso general desde los 6 meses de edad, la intranasal infantil, una de alta carga destinada a personas que viven en centros sociosanitarios y otra adyuvada para mayores de 80 años con un alto grado de dependencia.
Además, la vacuna intranasal se administra en los centros educativos y puede utilizarse también hasta los 18 años en menores con factores de riesgo.
La vacunación comenzó el 5 de octubre en centros sociosanitarios y centros educativos para alumnado de tres, cuatro y cinco años de centros públicos, concentrados y privados.
“Aunque no previenen al 100% la infección, sí reduce significativamente el riesgo de hospitalización o fallecimiento”, recalcó el técnico en vacunas Abián Montesdeoca, quien recordó que también contribuye también a descongestionar los servicios de urgencias y Atención Primaria en los meses con mayor incidencia.
Canarias amplió esta temporada la protección frente al virus respiratorio sincitial (VRS) a la población adulta, es decir, mayores de 70 años institucionalizadas en centros residenciales o de atención a la discapacidad que cumplan con los criterios establecidos, y a determinados pacientes de riesgo, entre ellas enfermedades hematológicas, cáncer o trasplantes de médula o pulmón.
La vacunación frente a este virus de alto impacto tiene como principal objetivo evitar ingresos hospitalarios graves por infecciones (neumonía o bronquiolitis), empeoramiento de enfermedades crónicas y fallecimientos.
La inmunización frente al VRS en bebés “ha sido un éxito”. Desde 2023 los ingresos infantiles por bronquiolitis han disminuido el 80%, con una cobertura próxima al 95% entre la población a la que está dirigida, y ha supuesto un enorme alivio asistencial.

