La asociación de vecinos El Pescador de San Andrés, en Santa Cruz, no desiste en su empeño de salvar la cofradía de pescadores que, tras 40 años de actividad pesquera, ha sido sentenciada al derribo por parte de la Dirección General de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, que es el titular del edificio.
El Estado publicó ayer en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el anuncio para la demolición del inmueble, como ya avanzó DIARIO DE AVISOS, y ha abierto durante 20 días a información pública el proyecto con el objetivo de que personas o entidades puedan presentar alegaciones al mismo.
El Pescador no ha tardado en pasar a la acción y ayer registró en la sede de Costas un documento para expresar, una vez más, su oposición al derribo de la cofradía y exigir la suspensión de la actuación. “Nos agarramos a un clavo ardiendo”, indicó su portavoz, Marcos Cova, que alegó que “pedimos que reconsidere la demolición mientras se estudien alternativas de conservación y reutilización”.
También solicita que se estudie la idea de crear un Museo de la Pesca o un Centro de Interpretación de la Cultura Marinera en el inmueble; así como formar una mesa de trabajo con las administraciones competentes y vecinos para estudiar alternativas al derribo.
El Estado justifica la demolición de la cofradía en “la situación de abandono, degradación y vandalismo” del inmueble, sito junto a la playa de Las Teresitas, así como en falta de mantenimiento y los efectos de la agresividad marina. No prevé dar nuevos usos al solar y fija en dos meses la ejecución de las obras, por valor de 42.439 euros.

