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Xabi López, de Tenerife a codearse con las futuras estrellas de la NBA: “En dos meses he subido cuatro kilos de músculo”

El exjugador del CB Canarias U22 relata cómo es su nueva vida en la Universidad Cristiana de Abilene, en Texas, y las diferencias entre el baloncesto español y el estadounidense
Xabi López

Xabi López

Cuando el tinerfeño Xabi López puso un pie el primer día de clase en la Universidad Cristiana de Abilene, en Texas, creyó estar “dentro de una película”. Suena a tópico, pero López, cuyo descaro dentro de la pista contrasta con su timidez fuera de ella, intentó no perderse un solo detalle: gente ataviada con las camisetas púrpuras de la universidad, juegos en grupo en cada esquina del campus y alumnos y alumnas que ayudaban a otros a hacer la mudanza. “Esto lo quiero aprovechar al máximo”, reconoce Xabi.

Es cierto que durante estas líneas nos vamos a encontrar con algunos -bastantes- tópicos, como lo físico del baloncesto en Estados Unidos, la diferencia sideral de instalaciones y equipamientos respecto a Europa y la distinta manera de ver el baloncesto y la vida, pero, al final, esta es la historia de un joven tinerfeño con ganas de abrirse camino en el baloncesto profesional.

Estar en una película

“El primer día de universidad se lo dije a un compañero: lo que estoy viviendo yo es lo que he visto en las películas toda mi vida; estaba viviendo como en una de ellas”, reconoce Xabi López tras llegar a la Universidad Cristiana de Abilene y vivir su primer día en el campus.

Lo que más sorprendió al tinerfeño fue “el sentimiento de comunidad” que pudo comprobar de primera mano: “Todos los universitarios estaban en la calle ese primer día, ayudando a hacer la mudanza, con música puesta… Para ellos, los años de estudios superiores son los mejores de su vida. Van con prendas de la universidad, si hay un partido de fútbol americano, van; si es de baloncesto, van, si es de voleibol, lo mismo… Es una pasada porque es algo como familiar para ellos. Acaban las clases y la gente se queda en el campus y hace vida social”.

Xabi López, de Tenerife a codearse con las futuras estrellas de la NBA. | DA

Xabi recalca ese “sentido de comunidad” que comprobó, por ejemplo, antes de un partido de fútbol americano para el que los universitarios y universitarias se estaban preparando “desde dos horas antes” entre barbacoas o juegos en los que todos y todas participan: “Viven por y para la universidad, para dentro de 25 años tener esos recuerdos. Yo soy algo más vergonzoso, más tímido, pero estoy encantado”.

Xabi reconoce que su objetivo fundamental es “crecer como jugador de baloncesto y aprender el idioma”, pero, de algún modo, formar parte de la vida de esa comunidad es algo que le hace feliz: “En España es como que nos da más cosa hacer el ridículo, pero para ellos es divertirse, es ser ellos mismos y disfrutar ese momento. Es como recordar cuando veía High School Musical. Voy a aprovechar esto al máximo”.

La Universidad Cristiana de Abilene (Abilene Christian University, ACU) fue fundada en 1906, está vinculada a las Iglesias de Cristo, una corriente del cristianismo protestante, y se encuentra a unos 240 kilómetros al oeste del área metropolitana de Dallas-Fort Worth. En el último curso tenía registrados 7.877 estudiantes, de los que poco menos de 300 procedían de fuera de los Estados Unidos.

Las primeras diferencias

Cuando Xabi López aterrizó tras un viaje muy largo, era el propio entrenador de su equipo de la universidad, Brette Tanner, el que lo estaba esperando en el aeropuerto. “Fue él el que me trajo a mi casa, que está en un complejo de apartamentos a unos 15 minutos a pie del campus. Al principio estaba solo y ahora, en la vivienda, tengo un compañero”.

Su primer impacto fue con el idioma ya que, pese a que lo conocía y lo hablaba, “el acento y la forma de hablarlo” son completamente distintos a los que estaba acostumbrado, aunque, reconoce, “poco a poco” se ha “ido haciendo” al mismo.

Una vez superada esa primera pequeña barrera, llegó el turno de relacionarse no solo con el resto de sus compañeros, sino con aquellas personas con las que se encuentra en el día a día, aunque tampoco le ha supuesto problema: “Están acostumbrados a levantarse a las 05.00 de la mañana, a las 06.00 está todo a pleno rendimiento y a las 11.00 almuerzan. A las 17.00 ya cenan y están preparados para irse a la cama. No hay tanta vida social. En España somos más cercanos, aquí, quizás, la gente va un poco a su bola. No es porque le caigas mal, sino que son así. En España estás acostumbrado a relacionarte de otra manera con la gente. Al principio choca un poco, pero te acostumbras”.

Xabi López. | DA

Diferencias en la cancha

Xabi López ha reconocido que el CB Canarias U22 en el que militó la pasada temporada era “el mejor vestuario” en el que nunca antes había estado y está acostumbrado a militar en equipos “en los que somos todos un grupo de amigos”.

Al llegar a Estados Unidos, la cosa también fue algo diferente: “Ese Canarias del año pasado son mis amigos, así que el cambio fue grande. Aquí, fuera de la pista, poco a poco, nos vamos conociendo, pero dentro de la pista son muy, muy competitivos. Siento como que los compañeros son buenos chicos, pero en el parqué, cada uno va a lo suyo. Estoy acostumbrado a equipos en los que si fallas, se te anima, pero aquí se machaca un poco el error, no solo el entrenador, sino los compañeros. Es algo que me llama la atención”.

Pese a todo, la mayor diferencia, como el mismo tinerfeño reconoce, es que, en el plano físico, “desayunas, almuerzas y cenas pesas”, algo que ha podido comprobar él mismo: ha subido cuatro kilos de músculo en solo dos meses. “Pensaba que físicamente estaba bien, pero llegué aquí y me di cuenta de que era uno más. No es un mito, es una realidad. En dos meses he subido cuatro kilos, algo que me costaba mucho. En el gimnasio levanto cosas que en España no podía. Estoy mejor que nunca físicamente. Muchísimo mejor”, admite.

Xabi López, el baloncesto de España y el de Estados Unidos

Otra de las diferencias que Xabi López ha comprobado casi desde el primer día es en el propio baloncesto. “Vengo del Canarias, que era uno de los clubes de España y Europa más tácticos y aquí llegas a un baloncesto de conceptos, explotando el físico y no tanto la táctica. A mí me gusta jugar corriendo, me gusta improvisar un poco, pero estaba habituado a otra cosa. Pasar de la excelencia táctica a poco táctico y mucho físico es un choque al que me voy acostumbrando”.

El otro aspecto importante son las instalaciones y los medios con los que cuentan las universidades estadounidenses, algo que Xabi López sabía pero que no dejó de sorprenderlo: “Es todo a lo bestia y eso que esta universidad no es de las grandes tipo UCLA o Duke. Si esta es espectacular, imagino esas”. El tinerfeño, cuestionado con poder hacer una comparativa con España, es claro al desvelar que “quizás ni en ACB se llega a esto” ya que “la capacidad económica que tienen las universidades de aquí es superior a la de la ACB”.

Lo que le pide su entrenador

Brette Tanner, entrenador de la Abilene Christian University, siguió con especial atención a Xabi durante toda la pasada campaña. Tanner lleva desde la temporada 2013/2014 en el centro educativo, siendo primero técnico ayudante hasta convertirse en entrenador principal en 2021.

En todo momento, y es algo que Xabi López valora mucho, ha mandado un mensaje de tranquilidad y paciencia a su jugador: “Me ha pedido que haga mi baloncesto, que juegue a lo que me gusta jugar. Tengo mucho que mejorar, pero no me pide cosas que sabe que no soy capaz de hacer ahora. Me ha transmitido mucha confianza y mucha paciencia. Eso es muy importante para mí”.

Además, Xabi López cuenta con una ventaja: su ambición, como la de todo deportista, no le impide ver que lo importante es vivir el momento, crecer con él. “Yo esto quiero aprovecharlo a tope, somos jóvenes, estamos aquí para crecer como jugadores de baloncesto; es lo que pienso hacer”, reconoce.

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