A qué hora hay que poner el despertador en Canarias para no perderse el eclipse
Canarias, en el sitio correcto: el archipiélago cierra la temporada de eclipses con la mejor vista de España
La pregunta que se repite estos días en Canarias no es qué va a pasar en el cielo con el eclipse, sino a qué hora exactamente hay que estar despierto para verlo. La madrugada del viernes 28 de agosto se produce en Canarias un eclipse parcial de Luna que el archipiélago va a poder seguir en condiciones privilegiadas, mejores que las de buena parte del territorio peninsular. La respuesta corta, para quien solo quiera fijar la alarma y volver a la cama: a las 3:30 de la madrugada. La respuesta larga tiene matices que conviene conocer antes de decidir cuánto sueño se está dispuesto a sacrificar.
El fenómeno arranca antes, pero de forma prácticamente imperceptible. Tomando como referencia Santa Cruz de Tenerife, la Luna empieza a entrar en la penumbra terrestre en torno a las 2:23 horas. Esa primera etapa apenas se nota: el disco lunar pierde algo de brillo, nada más. Quien madrugue para ese momento se va a llevar una decepción. Lo interesante empieza cuando la sombra densa de la Tierra empieza a morder el disco de manera visible.
El horario del eclipse en Canarias, hora a hora
La fase parcial, que es la que realmente merece la pena, comienza alrededor de las 3:30 horas en Canarias según el IGN. A partir de ahí el espectáculo va en aumento durante casi dos horas hasta alcanzar su punto máximo a las 5:13 horas, cuando la sombra terrestre cubre la mayor parte del satélite y el resto puede adquirir tonos rojizos o cobrizos. El Instituto Geográfico Nacional cifra la magnitud del eclipse en 0,93, lo que significa que una porción muy elevada del disco lunar llegará a quedar dentro de la umbra, la zona más oscura de la sombra que proyecta la Tierra. Es un eclipse parcial, pero rozando el límite de lo total.
El final de la fase parcial llega en torno a las 6:52 horas. Y aquí está la diferencia que convierte a Canarias en uno de los mejores puntos de España para esta cita. Según el IGN, en las Islas, en el oeste peninsular y en Ceuta la Luna se pondrá después de que termine esa fase. En el centro y el este de la Península, en Baleares y en Melilla ocurre justo lo contrario: el satélite desaparece bajo el horizonte con el eclipse todavía en marcha. Dicho de otro modo, quien esté en Canarias puede ver la película completa mientras media España se queda sin el final.
Hay un detalle horario que genera confusiones cada año y que este 28 de agosto vuelve a ser determinante. Canarias tiene una hora menos que la Península, de modo que todos los horarios difundidos por medios nacionales hay que trasladarlos. Mientras en la España peninsular y en Baleares la fase parcial arranca a las 4:34 y el máximo se registra a las 6:12, en el archipiélago esas mismas referencias son las 3:30 y las 5:13. Poner el despertador con el horario peninsular equivale, sencillamente, a perderse el eclipse.
El eclipse coincide con la Luna llena del 28 de agosto, condición imprescindible para que este fenómeno pueda producirse: la Tierra debe situarse entre el Sol y la Luna, y el satélite atravesar su sombra.
Qué hace falta para verlo desde las islas
Nada. Esa es la buena noticia y el gran contraste con el eclipse solar del pasado 12 de agosto, que obligó a usar filtros homologados. Un eclipse lunar se observa directamente y a simple vista, sin gafas, sin protección ocular y sin ningún tipo de instrumento. Los prismáticos y los telescopios no son necesarios, aunque permiten apreciar con más detalle el borde de la sombra terrestre avanzando sobre los mares lunares. Basta con buscar un punto con el horizonte de poniente despejado, porque a esas horas la Luna estará ya baja en el cielo, camino de su ocaso.
El único enemigo real de la cita es la nubosidad. Los pronósticos apuntan a un aumento de nubes en el archipiélago en estos días, y en Canarias el mar de nubes puede aparecer o disiparse en cuestión de horas, especialmente en las medianías del norte. La recomendación práctica es consultar la predicción por municipios de la Agencia Estatal de Meteorología unas horas antes de la madrugada del viernes, ya que la previsión de corto plazo es mucho más fiable que la de varios días. Quien tenga acceso a cotas altas jugará con ventaja: por encima del mar de nubes la visibilidad suele ser excelente.
Desde el Instituto de Astrofísica de Canarias recuerdan que el archipiélago atraviesa lo que los especialistas denominan una temporada de eclipses, una ventana de algo más de treinta días en la que las geometrías del Sol, la Tierra y la Luna coinciden y se suceden entre dos y tres fenómenos alternando eventos solares y lunares. El de este viernes cierra esa secuencia. Después habrá que esperar bastante para volver a ver algo comparable, porque el próximo eclipse total de Luna no llega hasta el cambio de año de 2028 a 2029.
Con todo, el resumen para quien viva en Canarias y esté decidiendo si merece la pena madrugar es sencillo: la alarma útil es la de las 3:30, el momento culminante llega a las 5:13 y todo termina hacia las 6:52, con la ventaja de poder verlo entero. No es un plan cómodo, pero sí uno de esos que en Canarias se repiten pocas veces por década en condiciones tan favorables.