La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha lanzado un aviso claro para Canarias: el tiempo da un giro radical y lo que suele ser estabilidad en el archipiélago se transforma en un episodio adverso marcado por lluvias intensas, viento muy fuerte, calima y fenómenos costeros significativos. Las islas, habitualmente al margen de los grandes temporales peninsulares, se sitúan ahora en el foco de la inestabilidad.
El tren de borrascas que ha afectado a buena parte del país alcanza ahora al archipiélago. Según AEMET en Canarias, en Lanzarote y Fuerteventura se esperan intervalos nubosos que tenderán a cielos más cubiertos por la mañana, con chubascos localmente fuertes por la tarde y tormentas aisladas.
En el norte de las islas de mayor relieve, el panorama será nuboso con precipitaciones débiles a moderadas, aunque no se descarta intensidad puntual en el norte de Gran Canaria y Tenerife, donde los chubascos pueden ser localmente fuertes y persistentes en medianías. En el resto del territorio, se prevén intervalos nubosos con lluvias ocasionales.
AEMET también confirma la entrada de polvo en suspensión desde la tarde en las islas orientales. Aunque no será significativa en niveles bajos inicialmente, no se descartan lluvias de barro. A partir de los 700 metros, la calima penetrará por las vertientes norte y podría extenderse hacia el sur, afectando incluso a zonas bajas.
AEMET mantiene alertas por viento, mar adversa y nieve en el Teide
La Dirección General de Emergencias activó la alerta naranja por fuertes vientos en toda la provincia de Santa Cruz de Tenerife y en Gran Canaria. Las rachas podrán superar los 90 kilómetros por hora en cumbres y vertientes de El Hierro, La Palma y La Gomera. En Tenerife, especialmente en zonas altas como el Parque Nacional del Teide, podrían alcanzar o incluso superar los 100 kilómetros por hora.
De hecho, el mayor registro reciente se produjo en Izaña, donde el viento alcanzó los 127 km/h, según datos recogidos por AEMET. También se registraron valores destacados en Vallehermoso (95 km/h), La Aldea de San Nicolás (87 km/h) o el aeropuerto Tenerife Norte (85 km/h).
El estado del mar tampoco da tregua. Se decretó alerta por fenómenos costeros en El Hierro, La Gomera y La Palma, así como en el oeste, norte y nordeste de las restantes islas. La previsión apunta a olas que pueden superar los cuatro metros.

La inestabilidad ha dejado además nieve en el Teide, donde las mínimas descendieron bajo cero, alcanzando -1,5 grados en Izaña. En La Palma, el Roque de los Muchachos registró -0,7 grados. El Cabildo de Tenerife procedió al cierre de varias vías de acceso al Parque Nacional del Teide, incluyendo la TF-21 entre La Caldera y el Teleférico y la TF-24 desde el cruce de Los Loros.
El objetivo es evitar riesgos en carreteras de alta montaña, donde incluso pequeños espesores de nieve pueden incrementar el peligro. Se activaron los nuevos vehículos quitanieves para acelerar la limpieza y restablecer la circulación cuando sea seguro.
En cuanto a las precipitaciones acumuladas según la AEMET, Tejeda (Gran Canaria) registró 38,1 litros por metro cuadrado y Vega de San Mateo 32,2. En Tenerife, San Juan de la Rambla alcanzó 26,2 litros, mientras que Vallehermoso (La Gomera) sumó 20,4 y Candelaria 19,4.
Pese a las condiciones adversas, la incidencia en el tráfico aéreo fue mínima: solo un vuelo procedente de Madrid fue desviado del aeropuerto Tenerife Norte al Sur. El resto de operaciones se desarrollaron con normalidad.
AEMET insiste en la importancia de seguir las actualizaciones oficiales y respetar las indicaciones de seguridad, especialmente en zonas altas y costeras. El episodio demuestra que, aunque Canarias suele librarse de grandes temporales, cuando la atmósfera se activa, el impacto puede ser notable.