Alerta por incendios en Canarias: todo lo que está prohibido desde ahora por encima de los 400 metros
Ni una barbacoa ni un petardo: las restricciones que activa la alerta por incendios en Canarias
El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, ha declarado la alerta por riesgo de incendios forestales en las islas occidentales y en Gran Canaria a partir de la cota de 400 metros, con efecto desde las 11:00 horas del jueves 30 de julio. El ámbito comprende El Hierro, La Gomera, La Palma, Tenerife y la zona de Gran Canaria situada por encima de esa altitud.
La decisión se adopta en aplicación del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de la comunidad autónoma, el INFOCA, y del Plan por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos, el PEFMA, teniendo en cuenta la información facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología y otras fuentes disponibles. En paralelo, el archipiélago se encuentra también en alerta por temperaturas máximas.
Conviene subrayar desde el principio que la alerta no es una advertencia genérica. Activa prohibiciones concretas que están en vigor ahora mismo y cuyo incumplimiento tiene consecuencias.
Qué está prohibido en Canarias mientras dure la alerta
El Cabildo de Gran Canaria activó el jueves el INFOGRAN, su plan insular de prevención y extinción de incendios forestales, también a partir de los 400 metros, con el semáforo preventivo en rojo. La resolución establece un paquete de restricciones que conviene conocer al detalle antes de subir a cualquier zona de monte de Canarias este fin de semana.
La medida más amplia es la prohibición de encender fuego en cualquier espacio abierto de la isla, una restricción que alcanza expresamente a las áreas recreativas. Es decir, las barbacoas de las zonas habilitadas quedan fuera de juego mientras dure la situación, aunque el asadero esté construido y señalizado.
La resolución en Canarias mantiene además suspendidas todas las autorizaciones para realizar quemas agrícolas y forestales, incluidos los rastrojos, los restos de poda, los pastos permanentes y los residuos selvícolas. Queda igualmente prohibida la introducción y el uso de cualquier tipo de material pirotécnico, un punto especialmente relevante en pleno calendario de fiestas patronales en Canarias.
Hay un tercer bloque que afecta directamente a quien trabaja en el campo. Se prohíbe la utilización, en los montes y en una franja de 400 metros a su alrededor, de maquinaria o equipos capaces de generar chispas, deflagraciones o descargas eléctricas que puedan originar un incendio. A ello se suman la suspensión temporal de la actividad de carboneo, la prohibición de emplear fuego en labores de apicultura y la obligación de no arrojar ni abandonar objetos en combustión.
El cien por cien de los incendios declarados en Gran Canaria obedecen a causas humanas: un 70% son fruto de imprudencias y un 30% intencionados. Entre las negligencias más habituales figuran las quemas ilegales, los fuegos en campamentos y las chispas producidas por maquinaria.
Por qué se ha declarado la alerta y qué la hace peligrosa en Canarias
La combinación meteorológica que ha motivado la decisión es la clásica de los episodios de riesgo alto en Canarias, y merece explicarse porque no se reduce a que haga calor. El elemento determinante es una inversión térmica anormalmente baja, situada inicialmente en torno a los 400 metros en Gran Canaria y entre los 500 y los 700 metros en las islas occidentales, con tendencia a descender progresivamente.
Esa inversión funciona como una tapa. Por debajo queda el aire húmedo del alisio; por encima, una masa de aire cálido y seco procedente de África, con humedades relativas inferiores al 30% asentada justo sobre las medianías y las zonas forestales. Es la razón exacta por la que la alerta se declara a partir de una cota concreta y no para toda la isla: el peligro está literalmente por encima de esa línea.
El tercer factor es el viento. Predomina el nordeste de intensidad moderada, con intervalos localmente fuertes y aceleraciones en zonas expuestas y en los canales interinsulares. Aunque no se prevé un episodio generalizado de viento fuerte, la Dirección General de Emergencias mantiene este parámetro bajo seguimiento por su incidencia directa en la propagación de un eventual incendio. Se contempla además una ligera intrusión de calima, principalmente sobre las islas orientales.
Es la segunda alerta de este tipo del verano en Canarias. La anterior se levantó el pasado 10 de julio a las 20:00 horas, manteniéndose desde entonces la prealerta declarada el 1 de junio. Y llega tras el control de un conato en Lomo Los Frailes y mientras se investiga el origen del incendio declarado el 23 de julio en la zona alta de Telde.
Las administraciones han tomado medidas adicionales sobre el terreno. El Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha un sistema dinámico de control y regulación de accesos a Masca, en el Parque Rural de Teno, de carácter preventivo y temporal, para garantizar que los servicios de emergencia puedan actuar con rapidez durante la situación actual.
La Dirección General de Emergencias en Canarias advierte de que el ámbito territorial de la alerta puede actualizarse en cualquier momento en función de la evolución de las predicciones y de los índices de riesgo, de modo que conviene comprobar el estado antes de cualquier desplazamiento a zonas de monte en Canarias. Para cualquier aviso de humo o de fuego, el teléfono es el 112, y llamar pronto sigue siendo la medida de autoprotección más eficaz que existe.