Tenerife se prepara ante el repunte de la actividad volcánica con una decisión clave: el Cabildo organizará simulacros de riesgo volcánico en los municipios de Santiago del Teide y Guía de Isora durante los meses de octubre y noviembre. Así lo confirmó este lunes la presidenta insular, Rosa Dávila, tras la reunión del Consejo Insular de Administración Territorial celebrada con los 31 ayuntamientos de la isla.
La medida llega en un contexto marcado por el quinto enjambre sísmico en apenas dos semanas, con más de 1.000 eventos híbridos en el último episodio y más de 6.000 microseísmos acumulados desde que se reactivó la actividad al oeste de Las Cañadas del Teide el pasado 7 de febrero.
Dávila reconoció que es “normal” que la ciudadanía esté preocupada, pero insistió en trasladar un mensaje de serenidad. “Estamos más preparados que hace un año”, aseguró, destacando que el Teide es actualmente el volcán más vigilado del mundo gracias al despliegue técnico del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).
En la reunión participaron, además de los alcaldes, responsables del IGN, Involcan y Protección Civil. El objetivo fue ofrecer información directa del comité científico del Pevolca y resolver dudas de los municipios ante los eventos sísmicos registrados en Tenerife.
Tenerife refuerza la prevención ante el aumento de la actividad sísmica
El director del IGN en Canarias, Itahiza Domínguez, explicó que los enjambres detectados están formados por eventos “muy pequeños”, casi imperceptibles incluso para los sensores. La energía liberada no alcanzaría la equivalente a un terremoto de magnitud 2 o 3.
Los movimientos se producen a profundidades de entre 8 y 10 kilómetros y, pese a su número, no existen indicios de erupción a corto ni medio plazo. Según Domínguez, una erupción basáltica la tipología más probable en Tenerife vendría precedida por terremotos de mayor magnitud, emisiones de gases o señales claras de magma nuevo en superficie.
“Esperaríamos otros indicios que no se están viendo”, afirmó el director del IGN, quien recordó además que históricamente las erupciones han estado precedidas durante semanas o incluso años por actividad sísmica sentida por la población.

Dávila subrayó que hoy Tenerife dispone de una capacidad de detección mucho mayor que hace diez o veinte años. “Ahora tenemos información más completa, transparente y pública”, señaló, apelando a la responsabilidad informativa y a evitar el alarmismo en redes sociales.
Desde el Cabildo se anunció también la firma de un convenio con la Federación Canaria de Municipios (Fecam) para prestar asistencia técnica a localidades de menos de 50.000 habitantes en la actualización de sus Planes de Emergencia Municipal (Pemu), especialmente en zonas consideradas de riesgo.
Tenerife cuenta con más medios técnicos que hace 20 años
En los próximos meses se revisarán al menos diez planes de emergencia en municipios como Garachico, Icod de los Vinos o El Tanque. El alcalde de Santiago del Teide, Emilio Navarro, defendió la necesidad de que estos protocolos estén coordinados a nivel insular: “No sirve que cada municipio tenga un documento diferente”.
Aunque la calma científica es clara, la preparación institucional continúa. Entre los aspectos que deben quedar protocolizados figuran la reubicación de personas y animales, reservas de medicamentos, gestión de cenizas volcánicas, mascarillas respiratorias y coordinación logística en caso de emergencia.
Domínguez también aclaró que se debe hablar de “actividad sísmica en Tenerife” y no exclusivamente “en el Teide”, ya que estadísticamente una eventual erupción sería más probable en las dorsales volcánicas. Además, recordó que el magma puede migrar horizontalmente y que la localización actual de los enjambres no determina el punto de una posible salida.
El Cabildo insiste en que la isla vive un proceso de vigilancia activa, no de alarma. Los simulacros previstos en Santiago del Teide y Guía de Isora forman parte de una estrategia de prevención y cultura de autoprotección en un territorio volcánicamente activo. Tenerife afronta este episodio con más información, más tecnología y mayor coordinación institucional que nunca. La ciencia mantiene la calma, pero la preparación sigue adelante.