Arqueólogos y cazadores de naufragios han confirmado el hallazgo de uno de los barcos de pasajeros más populares y lujosos del siglo XIX en las profundidades del lago Michigan. El vapor Lac La Belle, hundido en octubre de 1872, ha sido localizado más de 150 años después a unas 20 millas de Racine, Wisconsin.
El descubrimiento fue anunciado por Brendon Baillod, presidente de la Asociación Arqueológica Subacuática de Wisconsin, tras la investigación liderada por Paul Ehorn, un veterano buscador de naufragios de Elgin, Illinois. La noticia ha generado gran expectación entre arqueólogos especializados en patrimonio subacuático y en la comunidad internacional dedicada a los Grandes Lagos.
El Lac La Belle transportaba 53 pasajeros y tripulantes cuando una feroz tormenta lo sorprendió la noche del 13 de octubre de 1872. Ocho personas perdieron la vida. El vapor, originalmente registrado en Cleveland y posteriormente trasladado a Milwaukee como puerto base, era uno de los barcos más elegantes de su tiempo.
Según los investigadores, el barco comenzó a hacer agua poco después de zarpar rumbo a Grand Haven, Michigan. Transportaba una valiosa carga compuesta por 19.000 bushels de cebada, barriles de harina, carne de cerdo, whisky, alimento animal y mercancías diversas.
La tormenta se intensificó con vientos huracanados del norte. El agua que entraba en el casco terminó apagando las calderas, dejando al vapor sin propulsión y a merced del oleaje. El capitán ordenó abandonar el barco tras arriar los botes salvavidas. Todos regresaron a la costa entre Racine y Kenosha, salvo una embarcación que volcó.
Arqueólogos confirman el hallazgo del Lac La Belle en el lago Michigan
Uno de los aspectos que más ha sorprendido a los arqueólogos es el extraordinario estado de conservación del casco. A pesar de la violencia del hundimiento, el barco permanece en posición vertical y con su estructura prácticamente intacta.
El hallazgo de este barco hundido fue posible gracias a un minucioso trabajo de investigación histórica y al uso de tecnología de sonar avanzada. Ehorn y el historiador marítimo Bruce Bittner localizaron la zona probable del hundimiento antes de confirmar la ubicación exacta mediante exploración submarina.
Posteriormente, dos buzos descendieron para filmar el pecio. Las imágenes revelaron que el vapor de madera conserva gran parte de su silueta original, incluyendo elementos estructurales visibles con notable claridad.

Construido en 1864 en Cleveland, el Lac La Belle estaba propulsado por un motor de vapor de condensación de alta presión y fue uno de los primeros barcos de hélice en los Grandes Lagos con chimeneas dobles. Curiosamente, ya había sufrido un accidente en 1866, fue reflotado y reconvertido antes de volver al servicio.
Para la comunidad de arqueólogos subacuáticos, este hallazgo era especialmente codiciado. Durante décadas no estuvo claro el punto exacto donde el vapor se hundió. El nivel cambiante de las aguas y la inmensidad del lago Michigan dificultaron cualquier intento anterior de localización.
Arqueólogos destacan el estado excepcional del casco tras siglo y medio bajo el agua
En los últimos años, el número de descubrimientos en los Grandes Lagos ha aumentado notablemente. Los cambios en los niveles de agua, junto con el desarrollo de herramientas tecnológicas más precisas y la colaboración ciudadana, han impulsado un auténtico auge en la localización de naufragios históricos.
El descubridor presentará oficialmente el hallazgo en el Ghost Ships Festival de Manitowoc en marzo de 2026, donde mostrará imágenes submarinas y explicará el proceso de investigación. Además, planea desarrollar un modelo en 3D mediante fotogrametría para documentar el estado actual del pecio antes de revelar su ubicación exacta.
Más allá del impacto mediático, el hallazgo supone una pieza clave para comprender la historia del transporte marítimo en los Grandes Lagos y el auge de los vapores de pasajeros de madera en el siglo XIX. Los arqueólogos consideran que el Lac La Belle es un testimonio excepcional de una era de innovación naval marcada por el riesgo y la expansión comercial.
El lago Michigan, que durante generaciones ha sido escenario de tragedias marítimas, vuelve así a revelar uno de sus secretos mejor guardados, recordando que bajo sus aguas aún descansan historias intactas del pasado.