El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado un nuevo informe en el que destaca el papel “crucial” del dinero en efectivo como herramienta económica y social durante periodos de crisis. Bajo el título “Mantenga la calma y lleve efectivo: lecciones sobre el rol único del dinero físico en cuatro crisis”, la institución subraya que el uso del efectivo va mucho más allá de las compras diarias, siendo un refugio psicológico y práctico cuando la estabilidad se ve amenazada por apagones, guerras o crisis financieras.
El BCE recuerda que, a pesar del avance imparable de los pagos digitales, la demanda de billetes en la zona euro no ha dejado de crecer. De hecho, el valor de la moneda física ha aumentado significativamente en las últimas dos décadas, a pesar de que el número de transacciones en efectivo ha disminuido.
Según el estudio, el dinero en efectivo mantiene una participación constante superior al 10% del PIB de la eurozona desde hace diez años, con picos notables durante la pandemia de COVID-19 y una leve moderación desde mediados de 2022, cuando el BCE inició la subida de los tipos de interés.
El BCE analiza cómo las crisis revalorizan el uso del efectivo
El informe examina cuatro situaciones recientes que pusieron a prueba la confianza en el sistema financiero y digital: la crisis de deuda en Grecia en 2008, la pandemia de 2020, la guerra en Ucrania y el apagón eléctrico en la Península Ibérica del 28 de abril de 2024, a lo que hay que añadir los nuevos conflictos y la amenaza de guerra de Europa así como los conflictos en Venezuela.
En todos los casos, el BCE descubre un patrón común: el acaparamiento preventivo de billetes por parte de la población ante la incertidumbre. Durante la pandemia, por ejemplo, la demanda de efectivo aumentó de forma extraordinaria y sostenida, al convertirse en el único medio de pago disponible en muchos contextos.
El estudio recuerda que el dinero físico ofrece ventajas únicas frente a los pagos digitales: certeza sobre su valor nominal, acceso inmediato, privacidad y autonomía frente a la tecnología. En palabras del informe, “el efectivo ofrece una utilidad psicológica y práctica distintiva, lo que explica su permanencia global y su relevancia en situaciones de emergencia”.
Durante el apagón ibérico de 2024, el BCE observó una reacción inmediata: los pagos digitales se colapsaron temporalmente, y en los días posteriores se registró un aumento de retiradas de efectivo muy por encima de los niveles normales. Este episodio, señala el organismo, “demostró el papel crucial del dinero físico cuando fallan las infraestructuras digitales”.

De igual modo, la invasión rusa de Ucrania generó un comportamiento similar en Europa del Este, donde el público comenzó a retirar efectivo de forma masiva por temor a interrupciones bancarias o bloqueos de sistemas de pago.
El dinero físico como refugio psicológico y símbolo de confianza
El BCE destaca que el uso de efectivo no solo responde a necesidades prácticas, sino también a una función emocional y simbólica. En contextos de inestabilidad, la posesión de billetes proporciona seguridad, control y confianza a los ciudadanos, especialmente en momentos donde las instituciones o la tecnología pueden fallar.
“El dinero en efectivo sigue siendo el único medio de pago que no depende de la electricidad, de una conexión a internet o de la buena fe de un intermediario financiero”, subraya el informe.
Por ello, el BCE concluye que la desaparición del efectivo no es deseable ni viable en el corto plazo, y que las políticas públicas deben preservar su accesibilidad incluso en un entorno cada vez más digitalizado.
El documento también destaca que el efectivo sigue siendo el medio de pago más inclusivo, ya que permite la participación económica de personas mayores, sectores rurales o ciudadanos sin acceso a servicios bancarios digitales.
Las monedas digitales ganan terreno, el BCE reafirma su compromiso de mantener el dinero físico como pilar del sistema monetario europeo. “Cada crisis reciente nos recuerda la misma lección: cuando el mundo se detiene, el efectivo sigue funcionando”, concluye el informe.