Saltar al contenido
miércoles, 12 de agosto de 2026 · 21:08 · Canarias
Astronomía

El cielo de Canarias esconde estrellas que no se ven desde Europa: dónde mirar y en qué meses

El 80% del cielo del hemisferio sur se ve desde Canarias: la ventaja que da estar en el paralelo 28

Cielo en Canarias
Cielo de Canarias · Agencias

Hay un privilegio del archipiélago de Canarias que no aparece en los folletos y que se explica con un solo número: 28 grados de latitud norte. Esa posición, casi mil kilómetros al sur de la Península, coloca a Canarias ante una porción del firmamento que ningún otro lugar de Europa alcanza a ver. Constelaciones que para un observador de París o de Madrid son literalmente inalcanzables asoman aquí sobre el horizonte durante determinadas épocas del año.

La cifra que se maneja es contundente. Desde el archipiélago pueden observarse a lo largo del año todas las estrellas del hemisferio norte de Canarias y en torno al 80% de las del hemisferio sur celeste. Es una visibilidad de la bóveda que, sumada a la calidad del cielo, explica por qué aquí se instalaron algunos de los observatorios más importantes del planeta.

Qué se ve desde Canarias que no se ve desde el continente europeo

La joya es la Cruz del Sur, la constelación emblemática del cielo austral, la que aparece en las banderas de Australia, Nueva Zelanda o Brasil y la que los navegantes del hemisferio sur usan para orientarse. Desde la Europa continental no se ve, sencillamente porque nunca se levanta por encima del horizonte.

En Canarias sí, pero con condiciones. Es una constelación escurridiza, que aparece muy baja, pegada al horizonte sur, y que solo puede vislumbrarse al completo desde las zonas altas de las islas, donde la altitud y la refracción atmosférica añaden esos grados de margen que marcan la diferencia. La ventana de observación es además concreta: desde enero, antes del amanecer, hasta finales de mayo, tras la puesta de sol. Fuera de ese periodo, no hay nada que buscar.

Junto a ella está Centauro, una constelación enorme que ocupa una región riquísima del cielo austral y que alberga dos objetos de primer nivel: Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano al Sol, y Omega Centauri, un cúmulo globular tan brillante que puede verse a simple vista desde cielos oscuros.

El tercer nombre propio es Canopus, la estrella alfa de Carina y la segunda más brillante de todo el cielo nocturno, solo por detrás de Sirio. Se observa a simple vista desde Canarias pese a encontrarse a más de 300 años luz, porque es un astro de dimensiones descomunales. Y tiene además una dimensión cultural que suele pasarse por alto: fue una estrella venerada por los antiguos pobladores del archipiélago, cuyo culto se reinterpretó tras la conquista castellana dentro del nuevo marco religioso.

Conviene un matiz que casi ningún artículo incluye: Canopus no es del todo invisible desde Europa continental. Astrónomos del observatorio de Calar Alto, en el sur peninsular, la han observado en noches muy claras de invierno. Lo que ocurre es que allí está en el límite absoluto de lo posible, mientras que desde Canarias se ve con comodidad.

Por qué el cielo de Canarias está entre los mejores del mundo

La latitud abre la ventana, pero no basta con eso. Hacen falta tres condiciones más, y el archipiélago las reúne todas de forma poco habitual.

La primera es normativa y es pionera. La conocida como Ley del Cielo, la Ley 31/1988, limita la contaminación lumínica, regula el tráfico aéreo sobre determinadas zonas y controla las emisiones radioeléctricas, todo ello para preservar la calidad astronómica del cielo de Canarias. Es decir, aquí la oscuridad está protegida por ley, algo que muy pocos territorios del mundo pueden decir.

La segunda es meteorológica. El archipiélago suma más de 300 noches despejadas al año, gracias a esa combinación de estabilidad atmosférica y de inversión térmica que mantiene las nubes por debajo de las cumbres. Quien sube por encima del mar de nubes deja literalmente el tiempo atmosférico debajo de los pies.

La tercera es la altitud. El Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, se sitúa a más de 2.400 metros y alberga telescopios utilizados por científicos de todo el mundo. El Observatorio del Teide, en Tenerife, completa el binomio. Ambos han convertido a Canarias en un centro internacional de investigación astronómica, y no por casualidad: se instalaron aquí precisamente por lo anterior.

Ese conjunto ha dado lugar a un reconocimiento específico. El archipiélago cuenta con la certificación de Destino Starlight, un distintivo que acredita la calidad excepcional del cielo nocturno, y La Palma fue la primera Reserva Starlight del mundo. Fuerteventura tiene también esa condición, con miradores como el Morro Velosa, en el Parque Natural de Betancuria, diseñado por César Manrique.

Para quien quiera intentarlo sin equipo alguno, el consejo práctico es sencillo. Buscar altura y alejarse de los núcleos urbanos, que en la mayoría de las islas se concentran en la costa; mirar hacia el horizonte sur y comprobar que no haya montaña ni edificio tapándolo, porque estos objetos aparecen muy bajos; elegir noche sin luna; y respetar los quince o veinte minutos que el ojo necesita para adaptarse a la oscuridad, sin mirar el móvil durante ese rato.

Con esos cuatro requisitos y un mapa estelar, cualquiera puede ver desde Canarias lo que un aficionado del centro de Europa solo conocerá en fotografías. No es una metáfora turística: es geometría.

Boletines exclusivos

Elige los que quieras recibir. Sin spam, baja en un clic.

Canarias

Canarias

Diario Sólo para suscriptores

Lo esencial del archipiélago cada día. Sucesos, política regional, sociedad y cultura canaria.

Opinión

Opinión

Semanal Sólo para suscriptores

Las firmas más relevantes del periódico, en tu correo cada semana.

Mundo

Mundo

Semanal Sólo para suscriptores

Las claves de la actualidad nacional e internacional, contadas desde Canarias.

Viajes

Viajes

Mensual Sólo para suscriptores

Reportajes de viaje, rincones secretos del archipiélago y escapadas premium.

Espacio

Espacio

Mensual Sólo para suscriptores

Ciencia, exploración espacial y los descubrimientos del IAC contados con rigor.