Seis municipios de Canarias en nivel rojo por riesgo volcánico y 38.000 personas viviendo en ellos
Estos son los municipios de Canarias donde es más probable que haya una erupción
El Boletín Oficial del Estado acaba de poner cifras a algo que en Canarias se intuía: el archipiélago tiene un 77,69% de probabilidad de experimentar una erupción volcánica en un periodo de 50 años. En el campo volcánico de La Garrotxa, en Cataluña, la otra zona activa del país, esa misma probabilidad es del 1,09%.
El dato figura en la nueva Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo Volcánico, aprobada por el Consejo de Ministros y publicada en el BOE. La norma actualiza el marco vigente desde 1996 y deja a Canarias como el único territorio de España donde su aplicación resulta obligatoria.
Hay seis municipios de Canarias catalogados en nivel rojo por riesgo volcánico, y en ellos viven cerca de 38.000 personas. Están todos en el mismo sitio: el flanco noroeste de Tenerife. Y la nueva directriz publicada en el BOE obliga ahora a que cada uno tenga su propio plan de respuesta ante una erupción.

Esa misma norma pone cifras al conjunto del archipiélago: Canarias tiene un 77,69% de probabilidad de experimentar una erupción en un periodo de 50 años, frente al 1,09% del campo volcánico de La Garrotxa, en Cataluña, la otra zona activa del país.
El umbral del 5% que decidió el mapa
La clave está en un criterio técnico. La directriz establece que la aplicación territorial obligatoria se activa cuando existe una probabilidad de erupción igual o superior al 5% en 50 años. Con el 77,69%, el archipiélago lo multiplica por más de quince. Con el 1,09%, La Garrotxa queda fuera, aunque las comunidades podrán adoptar la normativa voluntariamente si los avances científicos lo justifican.
Ese umbral no apareció solo. Según informó el Instituto Volcanológico de Canarias, Involcan fue la única entidad científica que defendió establecer un límite cuantificable para determinar qué regiones debían quedar incluidas. Su argumento: que los recursos destinados a reducir el riesgo se repartieran con criterios científicos, objetivos y medibles.
La propuesta resultó decisiva. Durante la elaboración de la norma se planteó incluir otras zonas volcánicamente activas del país, y el umbral permitió mantener el mismo ámbito territorial que ya contemplaba la directriz de 1996.
La cifra encaja con el historial. En los últimos quinientos años se han documentado catorce erupciones en el archipiélago, lo que arroja una recurrencia estimada de aproximadamente una erupción cada 33 años. Las dos últimas están recientes: El Hierro en 2011 y La Palma en 2021.
Los municipios de Canarias que están en nivel rojo
La zonificación del riesgo no es nueva, pero la directriz obliga ahora a traducirla en planes concretos. En Tenerife, el Plan de Actuación Insular frente al Riesgo Volcánico, desarrollado por la cátedra de Reducción del Riesgo de Desastres de la Universidad de La Laguna, sitúa seis municipios en el nivel rojo.
- Amenaza muy alta. Guía de Isora, Santiago del Teide, El Tanque, Garachico y parte de Icod de los Vinos, incluido su casco urbano. Cerca de 38.000 personas.
- Amenaza alta. El estratovolcán Teide-Pico Viejo, el resto del valle de Icod, La Guancha y San Juan de la Rambla, además de La Orotava.
- Riesgo moderado. El entorno de Las Cañadas y el valle de La Orotava hasta la costa, incluyendo Los Realejos y Puerto de la Cruz.
En total, entre 60.000 y 69.200 personas residen en zonas catalogadas de amenaza alta o muy alta, según la versión del plan que se consulte. Todo ese arco se concentra en el flanco noroeste de la isla, que coincide con la dorsal volcánica más activa y donde históricamente se ha concentrado la actividad eruptiva. Es coherente con lo que viene señalando el Instituto Geográfico Nacional: que una eventual erupción sería más probable en las dorsales que en el entorno del propio Teide.
La nueva norma en Canarias exige además que los planes contemplen la población flotante y no solo la residente, la continuidad de los servicios esenciales, las erupciones submarinas, la interacción entre la lava y el mar, y las actuaciones de recuperación posteriores. Todos ellos escenarios que El Hierro y La Palma dejaron claros.
Conviene cerrar con el matiz que evita el malentendido. Un 77,69% en cincuenta años no significa que vaya a haber una erupción mañana ni que sea inminente. Significa que Canarias es, formalmente, una región volcánica activa y que planificar no es una precaución excesiva: es una obligación legal.