El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, ha decretado este sábado, 17 de enero, un cambio significativo en el escenario de riesgo para el archipiélago. A partir de las 12:00 horas, se ha declarado la situación de alerta por fenómenos costeros para todas las islas, una medida excepcional que refleja la gravedad de la perturbación meteorológica que se aproxima. Esta decisión, basada en los informes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y en estricta aplicación del Plan Específico de Emergencias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), marca el inicio de un fin de semana de condiciones extremas.
El episodio, caracterizado por un potente mar de fondo del noroeste con periodos largos superiores a 12 segundos, generará un oleaje que alcanzará y superará los 4-5 metros de altura. Este fenómeno se combinará con un viento del noroeste de fuerza 7 (50-61 km/h), que rolará a norte, creando un mar de viento que derivará en fuerte marejada y mar gruesa, pudiendo haber áreas de mar muy gruesa. Las costas más expuestas al oeste, norte y noroeste, así como los canales interinsulares, serán los puntos de mayor impacto.
Lo que hace especialmente delicada en el tiempo en Canarias esta situación es la confluencia de varios factores en su punto máximo el domingo 18. Ese día coincidirán el peor estado del mar, las mareas vivas provocadas por la luna nueva (con coeficientes de marea muy elevados) y los horarios de pleamar. Los picos máximos del nivel del mar están previstos a las 00:30-01:09 horas y, especialmente, entre las 12:53 y las 13:33 horas del domingo. Esta conjunción eleva exponencialmente el riesgo de intrusión marina en paseos costeros, infraestructuras portuarias y zonas bajas, con potencial para causar importantes daños materiales.

En paralelo al aviso costero de Canarias, el dispositivo de emergencias activará también, a partir de las 00:00 horas del domingo, la alerta por vientos para las islas occidentales (La Palma, La Gomera, El Hierro, Tenerife y Gran Canaria), manteniendo la prealerta en Fuerteventura y Lanzarote. Las rachas máximas más intensas, que podrían rozar o superar los 90 km/h en zonas de cumbre, supondrán un riesgo añadido de desprendimientos, caída de ramas y objetos, y complicarán enormemente las labores de navegación y las actividades al aire libre.
Impacto Isla por Isla: Los Avisos Específicos en Canarias
La AEMET ha detallado una batería de avisos amarillos que se irán activando a lo largo del sábado y el domingo, pintando un mapa de riesgos que afecta a la práctica totalidad del territorio canario:
Lanzarote: Es la única isla con aviso activo este sábado por oleaje. El domingo suma un aviso por vientos con rachas de 80 km/h.
Tenerife: El domingo afrontará un doble aviso (viento y oleaje) que afectará desde el área metropolitana hasta las cumbres y el norte de la isla. Las rachas en zonas altas serán especialmente virulentas.
Gran Canaria: Con un patrón similar, los avisos por viento (que podrían afectar a la capital) y oleaje se activarán desde primera hora del domingo, concentrando el peligro marítimo en la costa norte.
La Palma, La Gomera y El Hierro: El triángulo occidental se verá sacudido por vientos intensos desde la madrugada del domingo, con avisos que cubren cumbres, medianías y costas. La Palma, además, suma aviso por oleaje en sus costas este y oeste.
Fuerteventura: El domingo se activarán ambos avisos, por vientos de hasta 80 km/h y por un oleaje peligroso que afectará a toda la costa de la isla.
Consecuencias y Recomendaciones a la Población
Este tipo de temporal en Canarias, aunque no es inédito en las islas, reviste una severidad que requiere la máxima precaución por parte de la ciudadanía. Las autoridades insisten en las recomendaciones básicas pero cruciales: alejarse de todos los paseos marítimos, acantilados y zonas de rompiente, ya que el riesgo de golpes por el mar y arrastre es extremadamente alto. La famosa imagen de las «locas por las olas» debe quedar relegada al recuerdo; en esta ocasión, la fuerza del mar puede ser mortal.
Para la navegación en Canarias, se recomienda el máximo extremismo y, en la mayoría de los casos, la permanencia en puerto. Los deportes náuticos quedan totalmente desaconsejados. En tierra, se pide asegurar mobiliario urbano, elementos en balcones y terrazas, y extremar la precaución en carretera, especialmente en túneles de viento, puertos de montaña y tramos costeros expuestos.
Las redes sociales ya comienzan a llenarse de las primeras imágenes del mar «encrespándose» en puntos de Canarias como la costa norte de Tenerife, Las Canteras en Gran Canaria o los acantilados de La Palma. Se espera que, a medida que el temporal alcance su clímax el domingo, el contenido visual de la fuerza del mar en Canarias se vuelva masivamente viral, recordando el poder de la naturaleza atlántica que baña las islas.
El sistema de emergencias en Canrias permanecerá en vigilancia continua durante todo el episodio, listo para escalar la alerta o activar protocolos de actuación si la situación lo requiere. El mensaje final de las autoridades es claro: Canarias se enfrenta a un temporal severo, la belleza del mar embravecido puede ser engañosa, y la seguridad debe ser la prioridad absoluta.