“Después de que escuchamos la explosión vimos todo el humo entrando en la cabina, y es cuando empezamos a sentir pánico”, confesó Avery Porch a Daily Mail.

Porch formó parte de los 148 pasajeros que el pasado lunes volaron desde Atlanta a Baltimore (Estados Unidos) en un avión MD-88 que sufrió un incendio en una de sus turbinas a más de 3.000 metros de altura. Las imágenes de la angustiosa escena ya han dado la vuelta al mundo a través de las redes sociales.

El aparato tuvo que aterrizar de emergencia para evitar que la incidencia se convirtiera en una auténtica catástrofe.

Otro pasajero, Jo Leonard, comentó al citado medio que “el humo llenó la parte trasera del avión. Las vibraciones en el techo y la cabina misma fueron intensas. La experiencia fue más que aterradora. Había una falla completa de motor“

Afortunadamente y a pesar de las imágenes, todo quedó en un susto.