Con más de 2.000 pasajeros ansiosos por disfrutar de un lujoso viaje en crucero por Los fiordos, se rebelaron después de que la situación se complicara a bordo con cambios de ruta de última hora y una serie de terribles inconvenientes que llevó a los clientes a pedir un reembolso total y un gran revuelo en su interior.

La travesía de la compañía estadounidense Norwegian Cruise Line y llamada “fiordos místicos” por Noruega, comenzó el pasado 27 de septiembre, cuando el Norwegian Spirit zarpó de Southampton, en Inglaterra.

La situación, de acuerdo con los propios testimonios de los viajeros, comenzó a empeorar rápidamente. A pesar de que se esperaban escalas en puertos de Francia, Países Bajos, Noruega e Islandia, a partir del segundo día el barco, el barco fue forzado a cambiar su ruta, obligando los pasajeros a pasar varios días más en altamar.

Pero la gota que hizo rebalsar el vaso ocurrió este lunes, cuando los pasajeros se enteraron que la llegada a Islandia, la principal atracción, se había cancelado.

Enojados e incómodos, los turistas se prepararon para volver a Escocia, otro de los destinos del viaje. Sin embargo, cuando ya tenían preparadas sus pertenencias y maletas, se anunció que, debido al mal clima, no podrían llegar al puerto.

Entonces a bordo estalló la furia y la rebelión.

“En ese momento comenzaron los disturbios en el barco”, declaró al Washington Post Cody McNutt, originario de la ciudad de Denver, en Colorado. “El alboroto fue instantáneo. La tensión ya era palpable y la gente simplemente explotó”, agregó su novia, Katasha Jones.

La gente comenzó a entonar gritos pidiendo el reembolso del viaje. Los pasajeros se organizaron: comenzaron a elaborar pancartas y calificaron de “mentirosos” a los miembros de la tripulación. En otro momento de furia, abuchearon al capitán de la embarcación, que tuvo que retirarse del lobby debido a las protestas.

Algunos comenzaron a pedir que el crucero regresara a Londres y diera por finalizado el viaje, esperando que la empresa les reembolsara el dinero por el “viaje hacia el infierno” que muchos describieron en las redes sociales y en diferentes medios locales.