En España hay una tendencia clara a solicitar más préstamos por Internet con el paso del tiempo, incluso si muchos son más caros que los convencionales. No es una situación particular si nos ubicamos en un contexto en el que la financiación es prácticamente exclusiva del grupo reducido que cumple con los estándares de los bancos.

¿Por qué?

Se ha planteado con frecuencia en los hogares la posibilidad de acudir a financiación, acto que se vuelve complicado si no se cumplen con los requisitos tan altos. 

¿Por qué solicitar los préstamos por Internet han sido la alternativa a esta situación?

  • Son más rápidos que el proceso en un banco regular, en donde es bastante largo y tedioso. En estas instituciones tradicionales se tiene que presentar una gran cantidad de información que toma tiempo en ser procesada, y ni siquiera es segura la aprobación del préstamo.
  • No se dan explicaciones para tener préstamos rápidos online, mientras que el banco pide información precisa sobre lo que se va a hacer con el dinero, en especial si tiene intereses.
  • Los préstamos online se solicitan a través de Internet, como su nombre indica. Es cómodo, fácil y rápido porque el solicitante tan solo necesita rellenar un formulario con información básica.
  • Son variados, por lo que cualquier tipo de consumidor (incluso uno endeudado) puede acceder a su financiación.

Además de todas estas ventajas, hay que recordar que los requisitos son sumamente bajos: apenas se necesita ser mayor de edad, tener una cuenta bancaria propia y DNI, y facilitar un número de móvil personal y una dirección de correo propia. Esto significa que son más accesibles de lo que nunca han sido los préstamos tradicionales.

Tipos de crédito online

La variedad es algo que caracteriza a este sector de las finanzas. El esfuerzo de las entidades financieras online ha estado enfocado en llegar a un público muy grande a través de productos adecuados para casi todo tipo de consumidores. El resultado es un abanico de opciones extremadamente grande.

Créditos personales

Son la fórmula tradicional que llevan a cabo los bancos, pero vía online. Se otorgan únicamente a particulares y se manejan en cantidades que rondan los 1.000 a devolver en un plazo de 3 meses, aunque estos números varían ligeramente según la solicitud que haya hecho el consumidor.

Créditos rápidos

A diferencia de los anteriores, los créditos rápidos son productos financieros que ofrecen altas cantidades de dinero a los solicitantes, el cual es entregado en un plazo de algunos días, dependiendo del monto. Además, los tiempos de devolución pueden ser de hasta 5 años, según le parezca al consumidor.

Generalmente, ni siquiera se exigen avales y las condiciones son bastante fáciles de cumplir. Además, es un proceso muy ágil y rápido en comparación con una solicitud a un banco tradicional.

Minicréditos

Son similares a los créditos personales, pero se ofrecen cantidades nimias, pero útiles en casos puntuales. Lo normal es que el mínimo ronde los 40 ó 50 euros y el máximo menos de 1.000 euros. 

La única condición a destacar es que el plazo de devolución suele estar en los 30 días para no tener que pagar intereses altos por impago.

Créditos online con ASNEF

Es una opción parecida a las demás, con la excepción de que se necesita presentar algún documento que justifique ingresos recurrentes. Se debe a que son préstamos destinados a personas que figuran en algún registro de morosidad por alguna deuda pendiente.

¿Cuál crédito online es mejor?

No existe una respuesta general, ya que depende de cada caso. De hecho, incluso es posible tener la limitación de estar en una lista de morosos y no poder acceder a los demás, por lo que los créditos con ASNEF serían la única opción disponible. Aún así, se recomienda estudiar la situación personal antes de hacer una solicitud.

Para los proyectos más grandes, los créditos rápidos son una alternativa apropiada para tener sobreseguro que se podrá devolver el dinero completo a tiempo y que sea suficiente para llevar a cabo los planes. Mientras, los minicréditos son buenos cuando se necesita algo de liquidez adicional para un momento puntual.

Recomendaciones y precaución

La creciente popularidad de los préstamos ha llevado a que se generen con más frecuencia que antes situaciones financieras complicadas. Los préstamos en sí mismos no son perjudiciales, sino que pueden utilizarse de la forma incorrecta, y esta acción acarrea consecuencias negativas.

Antes de hacer cualquier solicitud, el consumidor debería hacer una evaluación a fondo de sus finanzas, además de estudiar la forma en la que se va a gastar el préstamo. 

Es contraproducente adquirir un préstamo cuyas cuotas de devolución van a significar una parte demasiado grande de los ingresos totales.

Es dinero que se tiene que devolver de acuerdo a las condiciones del contrato que se firme. Siempre hay que tenerlo presente cuando se solicita un producto financiero de este tipo.