Trump ofrece a Irán cuatro veces más dinero que Obama con su nuevo pacto
Un análisis con gráficos de Steve Rattner en Morning Joe cifra en 450.000 millones de dólares lo que Teherán podría recibir frente a los 117.000 millones del JCPOA de Obama.
Trump ha negociado con Irán un memorando de entendimiento que, según el análisis del economista Steve Rattner, podría reportar a Teherán hasta 450.000 millones de dólares, una cifra que cuadruplica los 117.000 millones que Irán obtuvo del acuerdo nuclear firmado en 2015 por el expresidente Barack Obama, el mismo pacto que Trump desechó en 2018 tachándolo de «la peor transacción» de la historia de Estados Unidos.
El memorando de entendimiento, firmado el 17 de junio de 2026 en Versalles durante la cumbre del G7, establece un alto el fuego de 60 días entre Washington y Teherán y fija el marco para unas negociaciones sobre el programa nuclear iraní que aún no tienen fecha de conclusión. El documento incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento temporal de las sanciones petroleras contra Irán y la creación de un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares cuya financiación sigue sin estar definida.
Lo que Trump ya entregó a Irán antes de firmar nada definitivo
El análisis más detallado de las condiciones económicas del acuerdo lo presentó el analista Steve Rattner el jueves en el programa Morning Joe, apoyándose en una serie de gráficos comparativos. Rattner subrayó que la administración Trump ya levantó las sanciones al petróleo iraní durante el período de negociación, una concesión que Obama no realizó en ningún momento antes de la firma del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés). Esa decisión, según sus cálculos, generará a Irán unos 6.000 millones de dólares adicionales en ingresos petroleros solo durante la ventana de 60 días.
A eso se suma el desbloqueo de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados, comprometido también antes de que se haya alcanzado ningún acuerdo definitivo. «Obama no liberó dinero por adelantado», precisó Rattner, mientras que Trump «ya está en proceso de entregarles 12.000 millones». El resultado, en palabras del propio analista, es que Irán obtiene 18.000 millones de dólares con el mero hecho de haber rubricado el memorando.
«Obtienen 18.000 millones solo por firmar el memorando de entendimiento, por así decirlo.»
Steve Rattner·Analista económico y exfuncionario del Departamento del Tesoro de EE.UU.
Si las negociaciones de los próximos dos meses culminan en un acuerdo final, Irán recibiría 66.000 millones de dólares adicionales en activos congelados, una cifra superior a la que Obama descongeló en su momento, más otros 66.000 millones en ingresos petroleros extra durante el período equivalente al tiempo que estuvo vigente el JCPOA. En total, solo en petróleo y activos, el diferencial con el pacto de Obama asciende a unos 78.000 millones de dólares, según los cálculos de Rattner. Y el fondo de reconstrucción de 300.000 millones, cuya procedencia nadie ha explicado aún con claridad, podría elevar la cifra global hasta los 450.000 millones.
Trump, el mayor crítico del acuerdo de Obama, supera con creces sus condiciones
La paradoja política del momento es difícil de ignorar. Durante años, Trump convirtió el JCPOA en uno de sus blancos favoritos. En una entrevista con NBC News reproducida durante el programa, el presidente criticó que Obama hubiera enviado 1.700 millones de dólares en efectivo a Irán, afirmando que su predecesor «siguió dándoles dinero». Sin embargo, Rattner aclaró el origen de esa cantidad: se trata de fondos que el propio Irán depositó antes de la revolución de 1979 para unas compras militares que nunca se realizaron y que permanecieron congelados durante décadas. «En esencia, se trata de devolverles el dinero que nos dieron hace 47 años», explicó el analista.
El contraste entre el discurso y la práctica resulta llamativo. Obama descongeló unos 50.000 millones de dólares en activos iraníes utilizables y proporcionó a Teherán un total de 117.000 millones en beneficios una vez firmado el JCPOA. El acuerdo de Trump, en cambio, contempla al menos 78.000 millones en activos y petróleo, a los que podría sumarse el fondo de reconstrucción. A diferencia del JCPOA, el memorando actual no vincula los beneficios económicos a compromisos concretos sobre el programa de enriquecimiento nuclear iraní: esos detalles quedan pendientes para la ronda de negociaciones de 60 días.
La propia administración Trump defiende que el acuerdo es superior porque mantiene «la opción militar sobre la mesa» y ha neutralizado parte de la capacidad bélica iraní. No obstante, voces republicanas como la del senador Roger Wicker, presidente del Comité de Fuerzas Armadas del Senado, han expresado su malestar: Wicker señaló que el paquete de 300.000 millones hace que el JCPOA «parezca una miseria» y advirtió de que los fondos desbloqueados podrían alimentar los objetivos antiestadounidenses del régimen de Teherán.
El acuerdo marco de 14 puntos, en vigor durante los próximos 60 días, no especifica qué ocurrirá con el uranio enriquecido iraní ni con las instalaciones de enriquecimiento. Esos puntos, los más espinosos, quedan para una segunda ronda de conversaciones entre Washington y Teherán cuya sede y calendario aún no se han confirmado. El levantamiento del bloqueo naval sobre los puertos iraníes ya ha comenzado a ejecutarse: el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció que las fuerzas estadounidenses retiraron el bloqueo sobre todo el tráfico marítimo que entra y sale de los puertos de Irán, en cumplimiento de las instrucciones presidenciales.
Para el ciudadano común, la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural, tiene una traducción directa en los precios de la energía. El bloqueo de esa vía había disparado las cotizaciones del crudo, alterado las cadenas de suministro globales y presionado al alza la inflación en numerosos países. La reactivación del flujo comercial por esa ruta podría aliviar parte de esa presión en los próximos meses, aunque el propio memorando establece que el paso libre solo está garantizado durante los 60 días de negociación.
Las próximas semanas determinarán si las conversaciones técnicas entre ambas delegaciones avanzan hacia un acuerdo definitivo o si el memorando queda como un simple alto el fuego sin estructura nuclear de fondo. Trump ha insistido en que Estados Unidos no aportará fondos propios al fondo de reconstrucción de 300.000 millones, pero el texto del documento no excluye la participación estadounidense. La cifra final que Irán acabe recibiendo dependerá, en último término, de lo que se negocie en esa segunda fase, cuya apertura formal aún no tiene fecha cerrada.