Según han indicado fuentes de los servicios de emergencia que trabajan en el operativo desplegado en Canarias, el dispositivo sanitario continúa activo y el recuento oficial aún no ha concluido. No obstante, ya se ha verificado el fallecimiento de una persona durante la travesía y varios traslados a centros hospitalarios debido al delicado estado de salud de algunos de los ocupantes.
En la embarcación viajaban alrededor de 40 mujeres, una de ellas embarazada, lo que vuelve a poner de relieve el nivel de riesgo extremo que asumen quienes intentan alcanzar Canarias por mar, especialmente en condiciones meteorológicas adversas.
Operativo de emergencia en Canarias marcado por el mal estado de la mar
Fuentes de Salvamento Marítimo han explicado que la alerta se produjo a las 7:29 horas, cuando se recibió un aviso indicando la presencia de un cayuco frente a la costa de Las Galletas, en el sur de Tenerife. De inmediato, se activó un amplio operativo marítimo y aéreo, movilizando a la Salvamar Alpheratz y al helicóptero Helimer 201 para localizar y asegurar la embarcación.
La situación en aguas de Canarias era especialmente complicada. El viento alcanzaba los 20 nudos y el oleaje presentaba olas de entre dos y tres metros, lo que incrementaba notablemente el riesgo tanto para los ocupantes del cayuco como para los equipos de rescate. Ante este escenario, Salvamento Marítimo tomó la decisión de no realizar un transbordo en alta mar.
“La prioridad era garantizar la seguridad de todas las personas a bordo”, señalan fuentes del dispositivo, motivo por el cual se optó por conducir la embarcación directamente hasta el puerto de Granadilla, una infraestructura preparada para este tipo de operaciones en Canarias.
Como refuerzo, se movilizó también la salvamar Menkalinam, que acompañó al cayuco durante el trayecto final hasta su atraque seguro, que se produjo alrededor de las 10:30 horas. Una vez en puerto, se activó el protocolo sanitario y de acogida habitual en Canarias, con la participación de personal médico, Cruz Roja y fuerzas de seguridad.
Los equipos sanitarios realizaron una primera evaluación médica a los migrantes nada más desembarcar. Varias personas presentaban síntomas de agotamiento extremo, deshidratación y otros problemas derivados de la larga travesía oceánica. En algunos casos fue necesario el traslado urgente a centros hospitalarios de Canarias para una atención más especializada.
La confirmación de un fallecido vuelve a evidenciar la crudeza de la ruta canaria, considerada una de las más peligrosas del mundo. A lo largo de los últimos meses, Canarias ha registrado un repunte sostenido de llegadas irregulares, con embarcaciones cada vez más precarias y sobrecargadas.
Desde los servicios de emergencia insisten en que estas situaciones generan una enorme presión sobre los recursos de Canarias, tanto en los puertos como en el sistema de acogida. A pesar del esfuerzo constante de Salvamento Marítimo y de los equipos sanitarios, el riesgo de tragedias sigue siendo elevado.
“Cada llegada recuerda que estamos ante una emergencia humanitaria permanente”, apuntan fuentes del operativo, subrayando que Canarias se ha convertido en uno de los principales puntos de entrada a Europa por vía marítima.
En este contexto, las autoridades mantienen activos todos los protocolos de respuesta rápida en Canarias, mientras se sigue reclamando una mayor implicación estatal y europea para afrontar una situación que, lejos de remitir, continúa agravándose.
La imagen del cayuco atracando en Granadilla, con casi 200 personas exhaustas y una víctima mortal a bordo, resume una realidad que se repite con demasiada frecuencia en Canarias y que vuelve a situar al Archipiélago en el centro de una crisis migratoria sin soluciones inmediatas.