Un hombre en Tenerife perdió la vida tras ser arrollado por múltiples vehículos en la autovía del Sur de Tenerife. El suceso tuvo lugar en un tramo cercano a la salida hacia Granadilla de Abona, en una zona frecuente en la primera operación salida estival. Testigos confirmaron que el peatón apareció repentinamente en uno de los carriles, lo que provocó reacciones en cadena entre los vehículos que, lamentablemente, no pudieron evitar atropellarlo. Varios conductores se detuvieron alarmados al presenciar el choque y alertaron inmediatamente a los servicios de emergencia.
Al llegar al lugar, los equipos del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y la Guardia Civil ya se encontraron con una escena desoladora. El afectado, de unos cincuenta años, presentaba heridas tan graves que no pudieron ser revertidas, y los facultativos certificaron su fallecimiento in situ. Aunque algunos vehículos intentaron maniobras evasivas, la velocidad y la escasa iluminación nocturna dificultaron cualquier posibilidad de evitar el impacto.
Ante este suceso, la Guardia Civil de Tráfico de Tenerife abrió de inmediato una investigación para determinar las causas exactas del atropello, incluyendo si el peatón cruzó fuera de pasos habilitados o si hubo imprudencia de algún conductor. Se están revisando imágenes de cámaras cercanas y recogiendo testimonios de los presentes para esclarecer el suceso. Las autoridades lamentan que, a pesar de tratarse de una vía con señalización clara, los peatones en la calzada siguen suponiendo un riesgo permanente para ellos mismos y para los conductores.
Los agentes en Tenerife han instado a extremar la cautela durante esta primera operación salida del verano, especialmente en zonas con visibilidad limitada y en horarios nocturnos. El uso de chalecos reflectantes, el respeto a los límites de velocidad y evitar caminar por vías rápidas son medidas esenciales para prevenir este tipo de tragedias. Asimismo, se hace un llamamiento a no abandonar puntos de emergencia sin señalización adecuada, y a mantener siempre la prudencia al volante en el momento de regresar tras vacaciones.