Un terremoto en Canarias a cero kilómetros: lo que significa esa cifra para el IGN
Por qué la magnitud de un terremoto en Canarias cambia horas después en el IGN
Ocurre cada vez que tiembla en Canarias. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) publica un terremoto de magnitud 2,8 y unas horas después, en la misma ficha, aparece un 2,5. O al revés. E inmediatamente empiezan las acusaciones de que alguien está rebajando las cifras. Un sismólogo del propio IGN, Juan Rueda, lo ha definido con una palabra: es un bulo.
Lo que ocurre es bastante más prosaico y tiene que ver con cómo se calcula realmente la magnitud de un seísmo. El primer dato es automático: lo genera un ordenador que analiza de forma continua la forma de onda que registran las estaciones, y sale publicado en cuestión de minutos, antes de que ningún ser humano lo haya mirado en Canarias.
Lo que hace el analista del IGN después
Cuando el ordenador en Canarias detecta un terremoto, mide la máxima amplitud del registro, lo que técnicamente se llama de pico a pico. Después entra el factor humano. Una persona analista revisa esa señal y, como explica Rueda, la mayoría de las veces ese pico resulta ser algo aislado, un valor puntual que no representa el movimiento real.

Entonces hay que ir a la máxima amplitud sostenida del sismograma. Y al hacerlo, la amplitud baja. Y con ella, la magnitud. Ese es todo el misterio: no es que se oculte nada, es que el primer número lo calculó una máquina buscando el punto más alto y el segundo lo calcula una persona buscando el movimiento real.
La revisión no afecta solo a la magnitud. Los sismólogos ajustan también la profundidad, las coordenadas e incluso el municipio de referencia conforme incorporan los registros de más estaciones.
Y las cifras no siempre bajan. El pasado 15 de octubre, un terremoto en León se publicó inicialmente con magnitud 4 y epicentro en Priaranza del Bierzo; tras la revisión, el IGN lo situó en Benuza y elevó la magnitud a 4,2. En un episodio en Granada, la profundidad pasó de los dos kilómetros iniciales a cero tras recalcularse.
La escala que el IGN creó solo para Canarias
Hay un detalle que casi nadie conoce y que explica parte de las diferencias. El IGN elaboró una escala de magnitud local específica para Canarias, porque la que venía utilizando se calculó sobre territorio peninsular. Adaptar los registros anteriores a la nueva fórmula implicó transformarlos, aunque las diferencias son de apenas algunas décimas.
El motivo tiene que ver con la geología. La forma en que las ondas sísmicas viajan por la corteza oceánica de un archipiélago volcánico no es la misma que en la Península, y aplicar sin más una fórmula calibrada para otro terreno introduce desviaciones.
Rueda añade además un matiz que conviene retener: hay un coeficiente que depende de cada estación, distinto en cada una, y siempre existe una incertidumbre en el valor de la magnitud. Eso se debe al propio método de cálculo y a que la energía no se mide en el foco del terremoto, sino a distancia, desde la superficie.
El propio IGN en Canarias lo advierte en su web: la información publicada está sujeta a modificaciones como consecuencia de la continua revisión del análisis sísmico. No es una nota al pie, es el procedimiento normal. En las horas inmediatamente posteriores a un seísmo significativo, el catálogo entra en fase de revisión continua, y más adelante pueden producirse ajustes adicionales si se recalcula con métodos más robustos.
Organismos de todo el mundo trabajan igual. El USGS estadounidense y el EMSC europeo revisan sus datos de forma habitual, y lo hacen por la misma razón: los datos iniciales son preliminares y se publican rápido precisamente para poder emitir alertas a tiempo.
Así que la próxima vez que un número cambie en el catálogo del IGN en Canarias, la lectura correcta no es que alguien esté maquillando cifras. Es que una persona ha mirado lo que había calculado una máquina.