educación

Canarias todavía tiene 149 escuelas unitarias, con casi 2.000 alumnos

Gran Canaria, La Palma y Tenerife concentran el 80% de las escuelas unitarias que todavía quedan abiertas en el Archipiélago, cuya supervivencia está asegurada al menos a medio plazo. DA
Gran Canaria, La Palma y Tenerife concentran el 80% de las escuelas unitarias que todavía quedan abiertas en el Archipiélago, cuya supervivencia está asegurada al menos a medio plazo. DA

Puestas en marcha hace más de 30 años (su origen en las Islas se remonta a principios de los 80), con el objetivo de dar respuesta a las necesidades educativas de muchos menores del ámbito rural, las escuelas unitarias continúan siendo fundamentales en comunidades autónomas como Canarias, donde la dispersión geográfica de los municipios y la escasa población de las islas menores provoca que este tipo de centros aún no hayan podido ser cerrados.

De hecho, a pesar de que distintos decretos han provocado que en los últimos cuatro cursos se suprimieran hasta 32 de estas escuelas unitarias, el Archipiélago continúa estando entre las regiones con más centros de estas características, un total de 149, según datos aportados al DIARIO por la Consejería de Educación. En ellas cursan sus estudios cerca de 2.000 alumnos de Infantil y Primaria.

Por islas, Gran Canaria, con 41, La Palma, con 35, y Tenerife, con 34, son las que más escuelas rurales poseen en estos momentos, aunque existen colegios similares por todo el Archipiélago (Lanzarote tiene 14; Fuerteventura, 10; y La Gomera y El Hierro, 5 cada una).

Mientras, en cuanto a las que se eliminaron, desde el curso 2012-13 Tenerife fue la isla donde más estudiantes se vieron afectados, ya que se suprimieron 12 los últimos cuatro años, la mayoría en municipios del Norte, como Los Realejos, La Victoria, Icod, Garachico y Buenavista. Además, La Palma, que llegó a contar con más de medio centenar de estas escuelas, perdió 6, ubicadas en distintas áreas de localidades como Mazo, Breña Baja, Garafía o Barlovento.

A pesar de circunstancias como el alejamiento, desde la Consejería de Educación siempre han destacado que la enseñanza en estos centros comporta “importantes ventajas”, no sólo académicas, también sociales. Entre ellas está el hecho de que los estudiantes más pequeños intenten imitar los comportamientos de los mayores, lo que permite que se desarrolle más rápidamente la “cooperación y el entendimiento”. Una opinión que suscriben los docentes que imparten magisterio en estos centros.

Uno de ellos, Rafael León, que da clase en una de estas escuelas en Tenerife, expone que “los alumnos pequeños tienen la oportunidad de escuchar estrategias más avanzadas de aprendizaje y el espíritu de cooperación surgido del trabajo en equipo los lleva a tener menos conflictos y, por tanto, menos desacuerdos y peleas”. El maestro tinerfeño destaca, asimismo, que “al compartir el mismo espacio, el alumnado de menor edad, a través de las explicaciones del profesor, dudas y demostraciones a los mayores, va familiarizándose con conocimientos que abordará en cursos escolares venideros”. Y es que, dado el número de estudiantes, en estas escuelas “se percibe igualmente una instrucción más personalizada y mayor entusiasmo en la realización de actividades escolares, así como mejores condiciones para el aprendizaje, centradas en la relación de los miembros de las comunidades educativas”, concluyen desde Educación.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Los recortes, el gran enemigo de unas instalaciones caras de mantener
La despoblación de las localidades pequeñas ya no es el único gran enemigo de estas escuelas; a ello se le ha unido la crisis y los recortes, que hacen temer a docentes y padres por un modelo caro, de escuelas en las que alumnos de 3 a 12 años comparten aula y profesor, con otros maestros itinerantes de Música, Inglés o Educación Física[/su_note]

TE PUEDE INTERESAR