Cultura

Una obra de la palmera Pegé se alzará en las Ardenas belgas

Pilar Gutiérrez Salamanca, con una escultura que hoy se encuentra en el barrio capitalino de Calcinas. DA
Pilar Gutiérrez Salamanca, con una escultura que hoy se encuentra en el barrio capitalino de Calcinas. DA

Pilar Gutiérrez Salamanca, que firmas sus obras como Pegé, es una conocida escultora palmera que se distingue por sus grandes estatuas de madera -aunque también trabaja la piedra-, tres de las cuales se encuentran en lugares públicos de la Santa Cruz de La Palma (Calcinas y Mirca) y de Breña Alta (La Grama).

Ahora, gracias a sus amigos  -no le gusta llamarlos mecenas- Jean Marie Genin y Rita Speecke, se traslada a Bélgica para participar en el proyecto de parque de esculturas que este matrimonio belga patrocina en las Ardenas, paraje entre Bélgica, Luxemburgo y Francia, conocido por la cruel batalla de la Segunda Guerra Mundial y por albergar una vegetación forestal y colinas, con pequeños pueblos, como La Roche-en-Ardenne, diseminados a las orillas del río Ourthe.
Pegé ya tiene la maqueta que trabajará durante un mes en Bélgica, y que presumiblemente tendrá tres metros de alto por 80 centímetros de ancho, con 50 centímetros de base de piedra enterrados en tierra. “A mí -comenta- siempre me han gustado las obras grandes”, aunque “también hago pequeñas piezas para galería”. Reconoce que la madera es más difícil de trabajar que la piedra, sin embargo, señala: “Me encanta trabajar con los eucaliptos secos, que suelo pedir de esos que están en los bordes de la carretera”.

Admite Pilar Gutiérrez Salamanca que “es verdad que a los palmeros nos cuesta salir de la Isla, porque aquí se está muy bien”, pero se muestra ilusionada con realizar una obra que presumiblemente se colocará en la plaza mayor del pequeño pueblo de La Roche-en-Ardenne, donde nació Jean Marie Genin, “al menos ahí es donde la voy a tallar”. “Ya he estado en un par de ocasiones exponiendo en Francia y gracias a Jean Marie he tenido la oportunidad de viajar y encontrarme mejor económicamente, pero para mí es algo más que un mecenas, es como si fuera mi padre. Mi relación tanto con Jean Marie como con Rita es muy familiar”.

Pegé trabaja siempre sola -“no me gusta estar acompañada”, dice- y aunque en Bélgica tratará de realizar la obra antes de un mes, “lo normal con un árbol de ocho metros es que tarde tres o cuatro meses en terminar la escultura”.

Jean Marie Genin, un belga ‘tinerfeño’ hace de gran mecenas

Jean Marie Genin nunca ha olvidado su pequeño pueblo de La Roche-en-Ardenne, pese a que desde 1976 se trasladó a trabajar y vivir a Tenerife. Hizo fortuna importando flores -famosas sus strelitzias- a toda Europa desde el sur de la Isla, y ahora, jubilado, junto a su esposa Rita, apoya como mecenas, como le gusta a decir a él, el mundo del arte, siendo su última idea el parque de esculturas que tiene proyectado en su pueblo natal

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