Mientras se realizaba esta entrevista, Pablo Iglesias daba un portazo a las negociaciones y Pedro Sánchez se quedaba con un palmo de narices. No obstante, y aun cuando el tiempo corre en contra del reloj, Héctor Gómez confía en la capacidad de maniobra del secretario general de su partido. El presidente de la gestora del PSOE en Tenerife también es miembro de la comisión de seguimiento del pacto de gobierno con CC. Aunque reconoce que hay tensiones, este diputado autonómico aplica la doctrina que observa como secretario segundo de la Mesa del Parlamento: templanza y diálogo.
-¿Qué sensación experimenta un concejal de Guía de Isora que pega el salto a la Mesa del Parlamento regional?
“Han sido nueve meses intensos que se han caracterizado principalmente por darle un impulso al Parlamento de Canarias a través de la presidenta y de todo el equipo de la Mesa para abrir las puertas de una institución tan importante. Se ha trabajado en iniciativas interesantes y en este sentido tengo que decir que habrá oportunidad de tratar temas de especial relevancia para el desarrollo de nuestra Comunidad Autónoma. No solo hablo desde la perspectiva del territorio o el turismo, sino también en el ámbito social, con una ley en materia de asuntos sociales. Son dos escenarios diferentes. Evidentemente, se nota el cambio, porque no es lo mismo estar en contacto directo con la ciudadanía desde una corporación local que desarrollar una labor más de carácter legislativo”.
-¿Resulta difícil compaginar la función institucional con la de un diputado plenamente activo?
“Creo que están muy delimitadas las dos funciones, pero a nadie se le escapa que debe primar la responsabilidad de lo que representamos desde la Mesa del Parlamento. Por lo tanto, hay que establecer una línea. Y en eso estamos inmersos. Tengo la oportunidad de ser portavoz de empleo del grupo Socialista y de formar parte de comisiones como la de Turismo y la de Presupuestos y Hacienda, donde desempeñamos una actividad permanente. Tenemos mucho trabajo por hacer en esta Comunidad Autónoma. Hay indicadores más que preocupantes en materia de desempleo, con unas tasas que superan el 28%, en pobreza y en exclusión social. Esto nos obliga a multiplicar la gestión en todos los ámbitos, tanto en la acción de gobierno como aquí dentro, en el Parlamento”.
-¿El techo de las discrepancias entre los socios del Ejecutivo está en la ley del suelo?
“Bueno, es una iniciativa que tiene mucho recorrido aún. No ha entrado en el Parlamento, donde los grupos podrán llevar a cabo las aportaciones que estimen oportunas. Yo entiendo que hay que minimizar el nivel de confrontación o crispación; porque, al final, lo que demanda la ciudadanía es la solución de problemas, más allá de la tensión que pueda existir en la acción de gobierno o en la de un pacto. La ciudadanía trasladó en las últimas elecciones un mensaje claro: quiere acuerdos entre las fuerzas políticas. Debemos ser responsables y apelar a ese compromiso con la ciudadanía. Nos encontramos con un Gobierno del Estado en funciones y eso condiciona la actividad del de Canarias. Estamos a la espera de que se despeje esa realidad”.
-¿Hay una parálisis?
“Prefiero utilizar otro término: el de ralentización de la actividad y de la acción de gobierno. Efectivamente, hay aspectos de carácter económico y fiscal que no pueden avanzar. Y eso condiciona mucho el desarrollo de determinadas políticas en la acción del Gobierno de la Comunidad Autónoma. Precisamente, la sociedad nos demanda un esfuerzo mayor en educación y empleo. Necesitamos un impulso que derive en la incorporación al mercado laboral. Más trabajo, más consenso y más soluciones. Esa es la fórmula”.

-Al PSOE de Tenerife le hacía falta un cirujano. ¿Están cerradas todas las heridas?
“Estamos sobre los once meses de actividad y prácticamente nos hemos centrado en determinadas campañas electorales. Inicialmente, en las locales y autonómicas de 2015 y, posteriormente, en las generales. Intentamos facilitar la actividad en coordinación con la dirección regional y la federal, dentro de las competencias asignadas. El propósito del equipo ha sido el de unir y trabajar desde la unidad para que el partido se estabilice y tenga una mayor proyección. Allí donde tiene cotas de gobierno, estar a la altura de lo que es el Partido Socialista y en la oposición, hacer una gestión responsable que nos lleve a 2019 con las mejores perspectivas. En Tenerife contamos con 12 alcaldías y dos municipios en los que cogobernamos. Además del Cabildo, con Coalición Canaria. Estamos comprometidos con la gestión pública y ese es nuestro principal reto”.
[su_pullquote align=”right”]“Queda menos de un mes para evitar las elecciones y hay que intentarlo hasta el final”[/su_pullquote]
-Las aguas en La Laguna están algo, o muy, revueltas. ¿Cómo se van a encauzar?
“Cierto es que ha existido tensión en diferentes municipios y, desde luego, los órganos del partido con competencias para actuar y resolver situaciones esperan que se resuelvan lo antes posible. La voluntad de la gestora es colaborar para afrontar estas situaciones de tensión que se han dado con motivo del pacto regional”.
[su_pullquote]“Estamos con un Gobierno del Estado en funciones y eso condiciona la actividad del de Canarias”[/su_pullquote]
-¿Javier Abreu [primer teniente de alcalde] se ha atrincherado?
“Hay que confiar en la autonomía de la dirección local y trasladar el respaldo al Partido Socialista en La Laguna”.
-¿El aplazamiento del congreso federal del PSOE aumenta el nerviosismo en Canarias?
“Lo condiciona todo. No hay fecha para el congreso federal, tampoco para el regional ni para los insulares. El órgano que realmente define el calendario es el Comité Federal. A partir de ahí, se pueden dar diferentes escenarios. En Canarias tenemos dos gestoras insulares: Tenerife y El Hierro. Pero, repito, es la dirección federal la que, en coordinación con la regional, debe determinar ese calendario de congresos. La voluntad es que la normalidad orgánica del partido llegue lo antes posible; respetando y acatando lo que decida el órgano competente para definir ese calendario. Ahora estamos metidos en un proceso de negociación de ámbito nacional, en el que deseamos que primen la cordura y la responsabilidad de las fuerzas políticas y, definitivamente, Pedro Sánchez lidere un Gobierno de cambio con una repercusión positiva para Canarias”.
-La procesión va por dentro: la creencia en que no habrá elecciones el próximo 26 de junio es una cuestión de fe…
“En cualquier caso, yo advierto de que los resultados de unas nuevas elecciones no van a dibujar un escenario político muy diferente al actual. No habrá cambios tan significativos como para no empujar a las formaciones políticas a alcanzar acuerdos y a negociar. Estoy absolutamente convencido de que, si se repiten las elecciones generales, ese es el mensaje que va a lanzar la ciudadanía. Estamos obligados a entendernos y, en ese sentido, respaldo la decisión de mi partido de buscar una alternativa al Gobierno de los últimos cuatro años en este país. Pedro Sánchez asumió ese reto a través de la encomienda que le trasladó el rey”.
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“La sociedad nos demanda un esfuerzo mayor: más trabajo, más consenso y más soluciones”[/su_pullquote]
-Parece que están jugando a ver quién es el último en levantarse de la mesa de negociación…
“Queda menos de un mes para cerrar ese proceso y hay que intentarlo hasta el final, hasta el último momento. Ahí se está empleando a fondo el Partido Socialista”.
-Pedro Sánchez se ha estado viendo a escondidas con personajes políticos de dudosa reputación constitucionalista. ¿Está respetando la líneas rojas que le marcó el Comité Federal?
“Absolutamente, sí. Tiene la autoridad y la suficiente autonomía como para dialogar. En cumplimiento de ese mandato que ha recibido, el único acuerdo que ha firmado es con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que ha elevado a la consulta de la militancia socialista. Y volverá a hacerlo. Hay que poner en valor ese gesto”.




