
El secretario general del PSOE y candidato a las elecciones generales, Pedro Sánchez, ha asegurado este viernes que España tendrá gobierno en una semana si gana los comicios y ha garantizado que no vetará a ninguna fuerza en las negociaciones.
Al intervenir en la XXXII Reunión del Círculo de Economía, ha dicho que el PSOE ha demostrado capacidad de diálogo y voluntad de acuerdo, y “si es primera fuerza política, en España habrá un gobierno en una semana y no uno cualquiera, sino un limpio, dialogante y social”.
Sánchez ha asegurado que su partido es el que, históricamente, ha demostrado estar más capacitado para gestionar la complejidad política: “Voy a tender la mano a todos y no voy a vetar a ninguna fuerza política. No se trata de arrinconar a nadie”.
Luego ha precisado que él aspira a gobernar con las fuerzas del cambio, de las que excluye al PP, pero ha afirmado que, una vez en el Gobierno, contempla acuerdos con los populares en cuestiones cruciales para las reformas que necesita España.
“No vamos a vetar a ninguna fuerza política del cambio. Con aquellos que no formen parte del gobierno del cambio tenderemos puentes en temas de Estado”, ha concluido.
La posición del Círculo de Economía es que gobierne el más votado si no se llega de nuevo a ningún pacto de investidura tras las nuevas elecciones, y así lo ha transmitido el presidente de la entidad, Antón Costas, al candidato socialista.
Sánchez no ha abordado qué piensa hacer si el PP es de nuevo la fuerza más votada y él no pudiera armar un pacto de investidura suficiente para derrotar a los populares, pero sí ha garantizado a los empresarios que la estabilidad llegará: “No habrá unas terceras elecciones”.
Ha reivindicado ante los asistentes que él aceptó el encargo del Rey de formar Gobierno, mientras que el presidente en funciones, el popular Mariano Rajoy, ni lo intentó, ni siquiera con otras fuerzas de “corte conservador” como el PNV y DL.
“CALLEJÓN SIN SALIDA”
El líder socialista ha acusado a Rajoy de haber metido “a la derecha española en un callejón sin salida”, y ha erigido al PSOE como la única alternattiva constructiva que puede tender puentes a un lado y a otro, es decir, a la derecha con C’s y hacia la izquierda con Podemos.
Sobre la lógica de que gobierne la lista más votada, Sánchez ha respondido a Costas que él tejió un pacto con C’s que sumaba 131 escaños -más que los 123 del PP-, por lo que logró erigirse como el líder con más apoyos parlamentarios, y aun así no ha podido ser presidente.
MARIANO RAJOY, UN “RELOJ ESTROPEADO”
Cree que España tiene mecanismos políticos suficientes para que pueda haber pacto pese a un Congreso tan plural, y ha criticado que no ha habido acuerdo porque Rajoy y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, no lo han querido.
Ha expuesto que Iglesias nunca quiso que un candidato socialista fuera presidente, y que Rajoy que ha estado cinco meses sin moverse en ninguna dirección, “como un reloj estropeado, que solo acierta dos veces al día”.
Así lo ha dicho durante la ponencia que ha protagonizado en la XXXII Reunión del Círculo de Economía, que ahonda en Sitges desde el jueves hasta el mediodía del sábado sobre los retos del siglo XXI para empresa, política y sociedad con el apoyo de CaixaBank, KPMG e Indra.
LA SITUACIÓN POLÍTICA CATALANA “HA IMPEDIDO” UN GOBIERNO EN ESPAÑA
Además, el líder del PSOE ha asegurado que “la no resolución de la política catalana ha impedido que haya un gobierno en España”.
Defendiendo ese referéndum, Podemos “ha abierto una puerta peligrosa y ha hecho que del ‘derecho a decidir’ ya no se hable solo en Cataluña”, sino también en el País Vasco y Galicia, ha dicho.
Para Sánchez, Podemos está “banalizando algo muy importante como es el derecho a convivir juntos”, mientras que el PSOE defiende restablecer puentes y llegar a un acuerdo a través de una reforma federal de la Constitución que rebaje las tensiones territoriales.
Los socialistas no quieren un referéndum de ruptura, sino consultar al conjunto de españoles sobre una nueva Constitución que nazca del diálogo y del pacto, y que sólo puede garantizar un gobierno liderado por el PSOE.
Se ha preguntado qué pasaría con elementos esenciales para los ciudadanos como la seguridad social y las pensiones “si España se disgrega”, y ha dicho que lo más sensato, valiente y honesto es que los políticos ofrezcan una solución cuanto antes.
“La cuestión catalana ya no se ve como un problema de los catalanes, sino del Estado” y es urgente culminar la reforma del modelo territorial que no se acabó en 1978, ha añadido.
MEJORAR LA FINANCIACIÓN
Y ha defendido que el encaje de Cataluña en España también mejoraría con el nuevo modelo de financiación que el PSOE quiere introducir en su reforma federal de la Constitución, basada en cinco principios: simplificar el sistema, garantizar la igualdad de financiación per capita, proteger el gasto social, incrementar el control de los ingresos de las comunidades, y modificar la ley de estabilidad presupuestaria para que el reparto del déficit sea más equitativo.
Mejorar el modelo de financiación es algo que Sánchez defiende como una de sus prioridades, también para lograr que las comunidades dejen de ser las más castigadas por la reducción del déficit: “Hay que acabar con este sistema”.





