opinión

Cuconadas…

"El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo". Con estas palabras empieza García Márquez su novela Crónica de una muerte anunciada de 1981

“El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo”. Con estas palabras empieza García Márquez su novela Crónica de una muerte anunciada de 1981.

Habrá que prepararse para lo que nos toque, porque no paran de dar la tabarra con sus bendetas, denuncias y marcajes, los unos y los otros, hasta el punto de que se llega a dudar de la cordura. Entre las birras de los de unidos igual podemos y la proto denuncia del concejal de UxLL, Ruben Ascanio que te lleva a la fiscalía anti corrupción y luego te indulta vía tuiter, no sin despues, de nuevo por la vía del Sialia Currucoides, el pajarito de marras, darse un baño de sacos, caciques, y demas oprobios, o lo que se conoce para no estar con eufemismos, un inmundo revolcón. Literal: “Nadie dijo que fuera fácil pisarle los callos a los caciques y sus negocios, suerte que ahora no pueden tirarnos al mar en un saco;)”. Estas y tantas otras sandeces nos tienen tarumbas.

Las confluencias marean de tanto compromis. Están en boga, pero no dejan de ser un casto negocio político como cualquier otro en el que cabe todo, solo tratan de llevarnos al botellín, botellón, o a otras birras, quintos o litronas, tras ellos ponerse ciegos en petit comité de güevas de Almas, -caviar de color blanco- de esturiones viejos, eso sí, sin parar de debatir, o como decía aquel de ¡pim pam, propuesta, estos, pim pan beluga!

Siempre tras la jartada toca pose con brindis en algún quicio con algo de luz para la foto de turno. El doble posado de la Puerta del Sol del jacobino con el de la ex iu que tras ganar dos escaños pierde el pote por hacerse con cinco sin darle un palo al agua, o lo que para entendernos entregarle la hoz y el martillo al ubicado Pablo que se queda con todo a la siniestra del pesoe, y que ahora va a por su diestra hasta los de ciudadanos, resultó una imagen afectada y falsa, creo que en la cita faltaron unas pocas de cocodrilas lágrimas. Este fulano lleva tomándonos el pelo desde el principio con sus estudiados trulenques, un experto en la cuerda floja del estrimingueo, todo poses y virtualidad.

El problema es que la estrategia y el papel de Rajoy, Cospedal, Arenas Bocanegra, la de los del pepé es clara, juegan al pierde; propiciar el abstencionismo y al segurete del susto. La del pesoe huele a tragedia dado que cada cual es dueño de su trozo y de su deslealtad, de no ser así, como se explican las dirigidas palabras del manchego Emiliano, abriendo melones de Membrilla, capital mundial del melón, cada vez que le tocan el pito.

Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros. «Siempre soñaba con árboles», me dijo Plácida Linero, su madre, evocando 27 años después los pormenores de aquel lunes ingrato. «La semana anterior había soñado que iba solo en un avión de papel de estaño que volaba sin tropezar por entre los almendros», me dijo. Y, con estas palabras concluía Gabo el primer parrafo de Crónica de una muerte anunciada. Ella jugaba con las olas ¡Ojo, vienen cuconadas!

Ramiro Cuende Tascón.

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