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La carta de Mariano

“Querido Jean-Claude”, inicia la misiva del “Celta”, tras un lindo rollo en el que resume el calvario que hemos vivido a mayor gloria de otros, en el que subraya el esfuerzo realizado por los españolitos estos cuatro años,  acaba prometiendo medidas raudas para después de los comicios. Mariano dice en público, desde hace semanas, que no hacen falta más recortes,  pese a que Bruselas sigue pidiendo carne por unos 8.000 meuros, expresando incluso su favorable postura a una próxima rebaja de impuestos, la misma falacia otra vez   ¿Más engañifas? No hombre, no.

La carta de marras es contraria a la fábula que cuentan por aquí: “Conscientes de la necesidad de salir del procedimiento por déficit excesivo cuanto antes…, una vez haya un nuevo Gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas…, para cumplir con el objetivo”, es lo que le cuenta Mariano en su carta privada a su colega y político del pepé Social Cristiano luxemburgués hoy Presidente de la Comisión Europea, carta que Moncloa escondió ¿Las medidas no van a ser ajustes? ¿Qué van a ser? ¿Aprietes?

Lo bueno llegó despues cuando Montoro se vino arriba e intentó explicar el contenido de la oculta misiva, asegurando que lo que dice no es lo que dice, o sea, lo que plantea es: “un seguimiento de los objetivos de déficit en función de las medidas que ya aplicamos hoy en día”, así como otras que corresponden a las comunidades ¡Abrochense los cinturones!

Mientras esto sucedía, llegó a la tele la actual sabia en liar embrollos, antes eran Cospedal y Floriano, al último lo tienen en una finca rural plantando boniatos. La joven Levy saltó al ruedo para explicar que su partido pagará la fianza por responsabilidad civil subsidiaria por los presuntos y extraños pagos con dinero oscuro. Tras decir que van a pagar, subrayó que esta fianza no es “ni una multa ni una condena” al pepé, es aportación endiferido.

¡Mira que nos hacen estudiar! Tras sesudas horas de atril sé que en el ámbito de la responsabilidad; civil “pura” o en la civil “ex delicto” existen reglas de responsabilidad por conducta de otro. La finalidad de estas es: uno, dicho coloquialmente, cubrir las secuelas de actos dolosos, lo que no solo genera  problemas a los lastimados, sino que anima a que no se repitan tales ruindades. Y, dos, si la conducta dañosa -delito o falta- se hace en el seno de una organización, o conectada con personas, de modo que otros -titulares o responsables de la organización- están en condiciones de adoptar medidas que puedan reducir la oportunidad, el riesgo y/o la magnitud de los daños. Por esto existe la responsabilidad civil subsidiaria. Ni multa ni condena, es una putada a sus afiliados que resulta de un penalti, presunta golfada o delito del delantero centro, hoy “sub uidice”.

Mejor no hablar de lo de Hernando y la fianza de los 1,2 millones de euros impuesta por el magistrado De la Mata en la que percibe un “cierto tufillo político” ¡Toma rejón! Recuerda al bombero torero, aquel jefe de la corrida espectáculo que tenía una estatura normal e iba armado de una manguera, que le servía para tirar a los enanos al suelo y desviar la atención de las vaquillas si era necesario.

Quevedo avisó: “Donde hay poca justicia es un peligro tener razón”. O sea, más y mejor justicia por la cuenta que le trae a la razón.

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