El pasado 29 de agosto, se nos fue una gran artista, María Belén Morales. Escultora, pintora, dibujante, a partir de los doce años ya se había entregado al arte. En el taller de escultura de Cejas Zaldívar hizo sus primeros pinitos. Mujer que vivía por y para el arte, su sensibilidad le había llevado toda su vida por ese camino. De grandes maestros recibió su ciencia. Al ingreso en la Escuela Superior de Bella Artes fue alumna de Mariano de Cossio, en dibujo; de Pedro de Guezala en pintura y de Miguel Márquez en talla en madera. En 1950 realiza su primer mural titulado Pescadoras. María Belén fue fiel representante de la vida cultural en Canarias, donde vivió y trabajó toda su vida en la creación de la escultura. De hecho, en 1961 y 1962 recibió su dos primeros Premios de Honor, por sus obras Maternidad e Icaro. Al igual que sus primeros premios por Gánigo y Canción de Libertad. En su vida de compromiso con la escultura y la pintura, toma parte en la fundación de Grupo Nuestro Arte, más tarde el Grupo Doce Creadoras. Su personalidad y trato cordial estaban por encima de premios y distinciones. Su familia y sus hijos eran lo primero. En cierta ocasión me habló de su primera exposición en Tacoronte (1958), de la que guardaba un grato recuerdo.
En el seno de la cultura canaria ha dejado un recuerdo inolvidable. Su profesión escultórica le llevó a la cúspide tanto en las islas como en la Península, donde realizó exposiciones individuales y colectivas. En 1998 ingresa como académica numeraria en la Real Academia de Bellas Artes de San Miguel, por su obra Síntesis. María Belén Morales forma ya parte de la historia de las Bellas Artes en Canarias. Su legado artístico hablará de ella por siempre. No nos olvidaremos de su figura y personalidad. La piedra, los metales, las maderas, a los que ella dedicó toda su vida, han sido sus compañeros de trabajo. Los mimó y les dio a ellos figuras para la eternidad. Premios, distinciones y exposiciones quedarán en el recuerdo. Su nombre quedará grabado en letras de oro en cada uno de sus trabajos, que fueron muchos. Descanse en paz María Belén Morales.
