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La condena de la desmemoria

Hasta el PGO de Santa Cruz considera “deficiente” la protección de los 45 yacimientos arqueológicos existentes en el# municipio, que en algunos casos, incluso, podrían desaparecer de no actuarse con celeridad

La mayor parte de los vestigios de la cultura y las formas de vida aborigen de Canarias se ocultan bajo las actuales ciudades, las mismas que los castellanos levantaron sobre los asentamientos guanches. Esa primera destrucción de la memoria aborigen se ha visto agravada por la desidia de las administraciones, el desconocimiento y el vandalismo. Juntos hacen que el patrimonio arqueológico que sí resistió a la conquista y al paso del tiempo, se haya ido reduciendo e incluso haya casi desaparecido en algunos puntos de las Islas. El municipio de Santa Cruz es uno de los que peor ha tratado su patrimonio, una ciudad que los expertos ponen como ejemplo de la desidia en lo que a su protección se refiere. Con 45 yacimientos arqueológicos, 21 declarados BIC, el propio Plan General de Ordenación reconoce que su conservación es “deficiente”. En la capital sobresalen las manifestaciones rupestres (estaciones de grabados y grupos de cazoletas y canales) que se distribuyen principalmente por los barrancos del Suroeste. Además se localizan una quincena de estaciones de grabados rupestres, cinco grupos de cazoletas y canales, 19 cuevas naturales de habitación y seis más de uso sepulcral. El futuro de este patrimonio pasa por la elaboración de una Carta Arqueológica y Etnográfica que el Ayuntamiento de Santa Cruz se ha comprometido a realizar (aún no se sabe cuándo ni cómo), y por el propio trabajo de catalogación que el Cabildo de Tenerife está llevando a cabo en toda la Isla. Gracias a esta última labor y según confirma el área insular de Patrimonio Histórico, se ha llegado a la conclusión de que aún hoy es posible descubrir nuevos restos de los primeros pobladores en el municipio, sobre todo en la zona de Anaga, donde precisamente por lo inaccesible de muchas de las áreas, hace posible que sigan intactos. Tanto es así, que el área que dirige la socialista Josefa Mesa, ha dado los primeros pasos para comprobar la viabilidad de hacer una prospección arqueológica en el macizo. “En Anaga se ha solicitado ya información para poder hacer prospecciones porque es un lugar desconocido y existe la posibilidad de hacer un estudio exhaustivo dado que es un lugar que, por la poca accesibilidad, es probable que hayan permanecido muestras de los guanches que aún puede que estén ahí”, admitía la consejera.

Josefa Mesa: “Santa Cruz tiene un déficit patrimonial y de restauración evidente y está necesitada de un buen impulso”

En cuanto al resto de la situación de este tipo de patrimonio Mesa mostró su pesar por el estado de conservación. “Santa Cruz tiene un déficit patrimonial y de restauración evidente y necesita de un buen impulso en todos los aspectos”. “Para ello -explica- es necesario coordinarnos con el Ayuntamiento”. La consejera avanza que en el caso de los yacimientos arqueológicos “desde el Cabildo estamos haciendo los inventarios en todos los municipios de la Isla”. Catálogos que aún no llegan a Santa Cruz. “Estamos ya cerrando los del Norte pero aún no hemos llegado a la capital, donde el Ayuntamiento parece que también va a hacer su propia carta arqueológica”, detalla. La responsable del área insular de Patrimonio Histórico asegura que estos trabajos se están haciendo en colaboración con los concejales de Patrimonio de cada uno de los ayuntamientos. “Lo que queremos es crear sinergias entre los municipios y el Cabildo para trabajar de otra manera; si contamos con su apoyo y la colaboración de otras administraciones, mucho mejor, y si no, nosotros tenemos las competencias y las aplicaremos”, añadió la consejera.

Admite Mesa que, en lo referente al nivel de conservación, “hay de todo”. “En Tenerife hay cerca de 5.000 zonas de interés localizadas y en apenas 200 podemos decir que están en buen estado, por eso es tan importante realizar los inventarios y las cartas arqueológicas”. En Santa Cruz, la consejera hace referencia a algunos puntos de interés como los que hay en Barranco Grande y el del barranco del Muerto que se incluye dentro del proyecto DUSI que aborda la mejora del Distrito Suroeste. En este último enclave se distribuyen pinturas rupestres en 30 superficies diferentes con temáticas diversas. Hay, además, motivos cuadrangulares, cruciformes, ovaloides, reticulares, triangulares y rectilíneos. La representaciones son barcos, con detalles del casco y del velamen.

BARRANCO DEL MUERTO

A través de los fondos europeos se pretende mejorar los accesos y la señalética de este barranco del Suroeste para dar un impulso al turismo de la zona, fomentando especialmente la visita de los centros educativos. En esta rehabilitación paisajística del barranco del Muerto se incluye la recuperación del patrimonio arqueológico de la zona para poner en valor esa treintena de paneles con inscripciones rupestres existentes, siendo uno de los primeros conjuntos de grabados conocidos en la isla de Tenerife y que contienen una variada representación de motivos esquemáticos y figurativos.

Tal y como recoge el proyecto avalado por el Cabildo, esta zona fue declarada BIC en 2014. No obstante, es poco conocida debido al estado degradado de sus zonas de acceso. Para acometer el proyecto se creará una mesa de trabajo con los agentes sociales y educativos para su participación en el proceso de puesta en valor. El dinero total que estima el Cabildo será necesario para poner en marcha esta actuación es de 180.000 euros y se confía en que a finales de 2017 ya esté en marcha.

CUEVAS HABITACIONALES

Si hay una institución que conoce al detalle la situación de los yacimientos arqueológico, ya no solo en Santa Cruz, sino en Tenerife y Canarias esa es el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife. Allí, una de sus arqueólogas, María Candelaria del Rosario, detalla lo que la capital tinerfeña tiene sobre todo en sus barrancos. “En Santa Cruz hay yacimientos de habitación, de enterramiento y muchos de ellos están localizados en las arterias principales que eran los barrancos, tanto el de Santos como el de Tahodio”. También reconoce que el problema es que algunos de estos espacios no están dentro de lo que es Santa Cruz ciudad, sino que están lindando con La Laguna o El Rosario. La experta pone como ejemplo la cueva Becerril, que se descubrió en los años 40 del siglo pasado y que documentó Cuscoy: “Es una cueva de enterramientos muy importantes que se localiza en el barranco de Santos pero más hacia La Laguna”.

Del Rosario hace especial referencia al barranco de Santos, “en este espacio queda patente que como núcleo poblacional fue fundamental, lo que pasa es que también es verdad que son cuevas que están muy utilizadas”. Recuerda que en algún momento el barranco fue el único camino para ir a La Laguna y eso hizo que las cuevas estuvieran muy reutilizadas. “Muchas han desaparecido y otras, de habitación y enterramiento, han sido y están siendo ocupadas por gente”. La arqueóloga lamenta que no queden registros de cómo fueron utilizadas en su origen.

Admite que quedan cosas por descubrir. “Nunca perdemos la esperanza, porque de repente hacen una obra y puede aparecer un yacimiento”. Con respecto a Anaga detalla que “es cierto que pudo haber zonas de cabañas pero que hoy no las vemos porque se ha edificado encima. Sabemos que en el macizo hay zonas de material disperso en superficie y muchos investigadores piensan que ahí podría haber habido cabañas”, añade.

“Lo que es cierto también -continúa la experta- es que en el museo tenemos muchísimos materiales descontextualizados debido a que, en su momento, antes que la Ley canaria de Patrimonio Histórico lo prohibiera, la gente se metió en los yacimientos y cogió materiales”. “Los tenía en su casa un tiempo y luego los llevaba a algún museo”, detalla. Según del Rosario, “tenemos importantes restos dispersos en el museo de lo que puede ser Santa Cruz pero solamente tenemos localizados algunos”.

Las obras de remodelación de las Teresitas en los años 60 sepultaron el valioso yacimiento paleontológico existente en la zona

PALEONTOLOGÍA

Aunque los restos paleontológicos son más difíciles si cabe de localizar y conservar, Santa Cruz también cuenta con algunas agrupaciones de este tipo. La mayor parte de los fósiles se conservan en el interior del Parque Rural de Anaga, y tan sólo una pequeña parte permanece oculto en la trasplaya de Las Teresitas y en Igueste de San Andrés. Según se recoge en el Plan Especial de Las Teresitas, al pie de la ladera que limita el actual aparcamiento, se han localizado esqueletos completos del lagarto gigante Gallotia simonyi y junto a ellos aparecen unos pequeños afloramientos de una playa levantada de cantos y arenas negras (antigua playa de Las Teresitas) que alberga acúmulos de moluscos de diferentes especies muertos durante temporales. Este yacimiento paleontológico data del Cuaternario (Tirreniense) y su interés principal radica en “ser el único yacimiento de las islas occidentales en donde aparece el célebre Strombus bubonius, fósil característico del último interglaciar de la región zoogeográfica marina Mediterráneo-lusitana”. Esta especie es indicadora de unas condiciones ecológicas en Las Teresitas diferentes a las actuales cuando las aguas eran más cálidas.

Sin embargo, a pesar de la importancia de este yacimiento, en la actualidad se encuentra sepultado por varias capas de roca y tierra. Y es que cuando se llevaron a cabo las obras de remodelación de la playa se vertieron en la zona los escombros que se fueron generando, tapando casi en su totalidad los escasos afloramientos del yacimiento. Los expertos consideran que es uno de los yacimientos de la provincia que precisa protección inmediata.

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