Sindicatos y empresarios renovaron la pasada semana el segundo acuerdo para la negociación colectiva, la competitividad, el empleo y la inclusión social. Justo cuando todas las posiciones parecen estar encontradas y donde la crispación y los desencuentros parecen estar al orden del día, los principales agentes sociales son capaces de ponerse de acuerdo, por interés general, en algo que sí beneficia al ciudadano: el empleo. Con la escenificación de este acuerdo, ambos han enviado un mensaje claro al Gobierno: las políticas activas de empleo deben estar “unificadas, centralizadas y coordinadas” para que tengan un efecto real. En caso contrario, cada uno irá por su lado. Los sindicatos, más agresivos con la Consejería de Empleo y los Cabildos, advierten que las políticas activas de empleo “no son para jugar ni se pueden manosear políticamente”. Los empresarios, en su línea, más moderados pidieron al Gobierno que les acompañe en este proceso. Ambos han tendido un puente para que el Gobierno, que ahora tiene nueva consejera de Empleo, apueste por la unidad para juntos mejorar el empleo, uno de los grandes problemas de la sociedad canaria. Ahora le toca el turno a la nueva responsable del área y a su equipo. Debe decidir si coge el guante que le ha lanzado sindicatos y empresarios o, por el contrario, opta por ir por libre y volver a la situación anterior, donde las políticas de empleo iban por un lado y los agentes por otro. Son muchas las cosas que hay solucionar en el empleo, a pesar de que las cifras del paro están disminuyendo, por eso es de esperar, que dando el tiempo de gracia que hay que darle a Cristina Valido (la nueva consejera), el empleo no solo sea el fin de empresarios y sindicatos sino también el de este nuevo Gobierno en minoría.
Manosear el empleo
Sindicatos y empresarios renovaron la pasada semana el segundo acuerdo para la negociación colectiva, la competitividad, el empleo y la inclusión social.
