
Los proyectos se amontonan a la espera de una decisión, de un informe, de un compromiso que permita darle un impulso a eso que marca la diferencia entre el progreso y el retraso de una ciudad. El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, es “sufridor”, como él mismo admite, de las eternas esperas por otras Administraciones que afectan de manera directa a Santa Cruz. También en lo que considera un manifiesto desequilibrio inversor entre ambas capitales de provincia. Entre los proyectos que más preocupan al alcalde están los que tienen que ver con el litoral, los que más trabas encuentran por parte de la Dirección General de Costas. Esta semana Bermúdez viaja a Madrid para obtener información de primera mano que le ayude a desbloquear la playa de Valleseco, pero también la ampliación de la depuradora.
-¿Qué espera conseguir en Madrid?
“He concertado varias reuniones con dos objetivos fundamentales: uno que tiene que ver con el tema del litoral, y concretamente con el proyecto de la playa de Valleseco, y el otro está relacionado con la ampliación de la depuradora de Buenos Aires”.
-¿Habrá dinero para las obras de la depuradora?
“He pedido una reunión con el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente precisamente para confirmar ese extremo. En estos momentos la ampliación de la depuradora está ya en la fase final del trámite de evaluación ambiental, que depende de ese ministerio, y lo que quiero saber es cuándo y en qué condiciones se va a emitir el informe. Una vez que esté listo, se podrá sacar a concurso la obra. Es cierto que parece que para este presupuesto hay una cantidad (un millón) y es algo que quiero confirmar”.
-La depuración de aguas residuales es un tema recurrente en Santa Cruz…
“Es un tema importante no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también del de los vecinos. Por un lado, se podrá acabar con los vertidos, y, por otro, con los olores que afectan a los vecinos de Chamberí”.
-¿Y la anunciada gestión del Cabildo, para cuándo?
“La ampliación también hará que la gestión sea asumida por el Cabildo de Tenerife. La única condición que ha puesto para asumirla es precisamente que la depuradora amplíe su capacidad. Hemos sido muy generosos como ciudad y Ayuntamiento prestando un servicio supramunicipal a La Laguna y El Rosario con una depuradora de gestión municipal, y lo hemos prestado asumiendo riesgos jurídicos, algo evidente, porque hay dos concejales imputados, y medioambientales. De hecho, la depuradora tiene capacidad para depurar toda el agua de Santa Cruz si solo recibiera las del municipio”.
-En cuanto a Valleseco, ¿confía en obtener un compromiso?
“En el convenio que en su día se firmó con el Estado, y aunque no se pusieron cantidades ni plazos, siempre quedó muy claro que la parte de arena le correspondía financiarla a Costas. Por tanto, una vez que ya se han producido todos los informes de impacto y todas las cuestiones añadidas, lo que quiero saber es cuál es la voluntad real de Costas para asumir de una vez por todas esa parte del proyecto”.

-¿Y qué pasa con el resto, con el solárium que se había anunciado?
“En esa zona, que yo denomino Ligrasa y que va desde el Cidemat hasta los tanques de la BP, ya tenemos un convenio caminando entre Autoridad Portuaria, Cabildo y Ayuntamiento para financiarla conjuntamente. Creo que esta parte es la que irá rápido; de hecho, ya se trabaja en el borrador de convenio y, a la vez, se está actualizando el proyecto a precio de hoy. El año que viene deberíamos estar en condiciones de que el puerto saque a concurso esa obra”.
-¿De cuánto dinero se trata?
“Esa parte está en torno a los siete millones de euros. Es un proyecto que nos va a permitir un gran solárium, una zona de paseo y de ocio. Además, intentaremos incluir el local de Los Cariocas, alguna zona de kioscos, para que le dé algo de vida, y accesos al mar. Queremos unir el paseo con la costa y evitar la separación que existe ahora”.
-Volviendo a la parte de playa, ¿sabe si hay alguna partida en los Presupuestos Generales del Estado (PGE)?
“Eso es precisamente algo que me tienen que confirmar. Lo que quiero es un compromiso y que busquen la financiación, porque ya es hora de que Costas invierta en Santa Cruz en un proyecto propositivo, en algo de verdad. Costas solo ha invertido en Santa Cruz a golpe de temporal, pero nunca en algo nuevo, algo que aporte valor a la ciudad”.
-¿Confía en que las enmiendas de grupos como Nueva Canarias puedan traer algo más a Santa Cruz?
“Nueva Canarias es Nueva Gran Canaria. Su obsesión es beneficiar a la isla que representa. Hay que estar muy pendientes de las negociaciones de los PGE, porque con el apoyo de algunos insularistas del PP serán capaces de beneficiar a una sola Isla”.
-¿Se refiere a algún proyecto concreto?
“Me refiero, por ejemplo, al empeño del Ministerio del Interior en apoyar a la Policía Nacional en una sola isla. Acaban de aprobar la inversión en otra comisaría en Las Palmas de Gran Canaria cuando las necesidades en Tenerife, y especialmente en Santa Cruz, son más que evidentes. Los mandos de la Policía Nacional están que trinan porque Gran Canaria es siempre la primera en medios materiales y humanos”.
-¿Aprovechará el viaje para expresar su queja por este asunto?
“Ya le he enviado a la delegada del Gobierno una carta manifestándole mi contrariedad por las inversiones anunciadas en Las Palmas para una nueva comisaría sin que en Santa Cruz se diga nada y ofreciendo la cooperación al respecto. Espero una respuesta”.
-De vuelta al litoral de Santa Cruz, ¿qué otros proyectos tiene en mente?
“Si empezamos desde Anaga, en Almáciga y Benijos hay proyectos del Cabildo (Tenerife y el Mar), básicamente de mejora de accesos. Por nuestra parte, pusimos unos baños químicos para Semana Santa, pero hay que intentar dotarlos de duchas y de algún baño. Esto último no es fácil, porque allí no hay saneamiento, pero se hará con algún pozo negro”.
-Las Teresitas también es una parte de Anaga, una playa a la que persiguen los problemas…
“En este ámbito lo primero que tenemos que hacer es aprobar el Plan Especial, en el que seguimos trabajando con la idea de tenerlo aprobado antes de irnos de vacaciones. Ahora mismo el Cabildo acaba de informar favorablemente y estamos esperando el resto de informes sectoriales, entre ellos el de Costas. También estamos contestando las alegaciones”.
-¿Se van a recoger las alegaciones de los vecinos de la zona?
“Ya hemos tenido reuniones con los vecinos y algunas cosas no pueden ser incluidas en el plan porque están fuera de su ámbito, como el Castillo de San Andrés, cosas que, en definitiva, el Plan no puede resolver”.
-Y una vez que esté la aprobación definitiva, ¿qué va a ser lo primero que hará el Ayuntamiento en la playa?
“Desde que esté aprobado, hay que encargar rápidamente el proyecto de ejecución de las tres cosas más importantes que creo que hay que resolver en Las Teresitas, y que son la iluminación, el saneamiento y la construcción de un paseo. Quizá lo lógico sería empezar por los aparcamientos, pero prefiero hacerlo por algo que el vecino pueda identificar como una mejora evidente”.
-¿Se verá en este mandato?
“Nuestra idea es que el proyecto esté redactado en este mandato y que, al menos, la obra salga también a concurso en este mandato”.
-La aprobación del Plan también va a permitirles normalizar el tema de los kioscos…
“Sí. Con el Plan Especial puedo sacar a concurso los kioscos definitivos. Los que puedo sacar este año son los de arena, que son los que Costas nos permite hacer, de 20 metros cuadrados, con una terraza de 50 metros cuadrados y las hamacas. Pero por mucho que corramos, la realidad es que eso no va a estar antes de septiembre. Así que para el verano los autobares serán la solución provisional”.
-¿Se podrán mantener cuando estén los de temporada?
“No son compatibles. Una vez adjudicados los de temporada y empiecen a prestar servicios, con una adjudicación de cuatro años, y suponiendo que el proyecto de obra va a tardar un poco, estimamos que ocho kioscos después del verano no son compatibles con el servicio de los autobares”.
-Hablaba usted antes de que a lo mejor había que empezar por los aparcamientos. ¿Cómo va el concurso para demoler el conocido como mamotreto?
“Estamos en el proceso de adjudicación, como cualquier otra obra, con los plazos administrativos que nos marca un procedimiento de urgencia. Por lo que sé, ya ha habido varias mesas de contratación y se han presentado varias empresas interesadas, y todavía no hay una propuesta. El juzgado está informado y mientras no nos llegue una resolución judicial que nos diga lo contrario, mantendremos la ejecución de la sentencia de demolición total”.
-Siguiendo la línea de la costa, la siguiente parada es el enlace puerto-ciudad. ¿Se verán avances significativos?
“Estamos ordenando el espacio que ha quedado en la superficie de la vía de servicio de la Vía Litoral. Este mismo año saldrá a concurso la fase uno del proyecto y, paralelamente, estamos trabajando en redactar el proyecto de la segunda fase. Lo que hay que decidir es si se hace entre Cabildo y Ayuntamiento o solo nosotros. Estamos trabajando en el proyecto, que cuesta algo más de cinco millones”.
-¿Y qué se podrá ver terminado exactamente?
“Todo lo que depende de la ciudad estará hecho al final del mandato”.

-¿Y lo que no depende de la ciudad?
“Pues nos falta todo lo que depende del puerto, que nos dicen que están en ello. Pero, francamente, sí que puedo decir que van muy lentos. Se va muy lento en la parte portuaria de concesiones, el edificio, la zona que une con las fases de urbanización. Y esto es lo que realmente le va a dar el gran cambio. Cuando termine la urbanización, vamos a ver muy cerquita el mar, pero hasta que el puerto no haga su parte, no se verá el gran cambio”.
-El Palmetum es otra de esas zonas que lleva años esperando por las Administraciones…
“Esta zona, desde el Auditorio hasta el Parque Marítimo, con los usos que recoge el Plan Especial, nos va a permitir aprovechar el área del aparcamiento al lado del Palmetum, para que genere ingresos que mantengan las piscinas. Podremos hacer cosas distintas, sin llegar a hacer fiestas, pero sí actividades que le interesen a la ciudad y que generen ingresos para mantener el parque y los precios populares que tenemos. El plan nos va a permitir incluso regenerar la playita, poner allí un kiosco, que ayude a vigilarla”.
-Cabo Llanos lleva años esperando por este plan. ¿Tiene Santa Cruz un problema con el planeamiento?
“Creo que el problema está en que se ha querido controlar tanto a la Administración municipal que al final se han creado muchísimos órganos que hacen lo que consideran oportuno, saltándose los criterios municipales y del Ayuntamiento, que, como mínimo, son tan válidos y de interés general como el resto. Tenemos problemas con la interpretación de las normas que hace la Comisión Insular de Patrimonio Histórico, con las interpretaciones de Costas o con los propios procedimientos para la aprobación de los Planes Especiales. No hay uno que no supere los cuatro años de tramitación, y eso no hay ciudad que lo resista”.
-¿Y a su juicio cuál es la solución?
“Debe haber un cambio normativo claro, en el que se establezcan unos plazos muy limitados y si la administración correspondiente no ha informado en el plazo dado, pues se sigue la tramitación y ya está. Francamente, estamos condenados a sufrir, y eso es lo que hemos hecho en Santa Cruz: sufrir mucho con los planes especiales, porque no depende del Ayuntamiento, sino de terceros”.
-Añaza es uno de esos puntos en los que otra administración (Costas) hace sufrir a la ciudad…
“Allí este año teníamos 100.000 euros para pequeñas actuaciones en la zona de baño. Ya con 30.000 hicimos un solárium, que fue lo que Costas nos permitió hacer. Este año espero que nos autorice a ampliar eso y dotar de unos baños a esa zona. No es exactamente lo que nos gustaría hacer, pero Costas nos limita a poner cosas que no sean definitivas. Todo lo que pongamos tiene que poder ser retirado en cualquier momento”.
-¿A qué le ha dicho que no?
“Hemos planteado que en la zona de escollera, junto al solárium, en la que está la única escalera que da acceso al mar, se puedan colocar varias más a lo largo de ella para que no haya un único acceso. Nos han dicho que no, porque consideran que las escaleras son instalaciones definitivas…”.





