Tribuna

La tele de Carlos Alonso

¿Hay algo más explícito del fervor patrio que la imagen de Carlos Alonso peregrinando a Candelaria?

El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, no atraviesa sus mejores momentos de popularidad, toda vez que ya consiguió echar al PSOE del Gobierno regional y no puede enzarzarse en una bronca con su propio partido a cuenta de las carreteras de las Islas. Así que para perpetuarse en el imaginario colectivo ha conseguido poner en marcha su propia televisión, que la de Fernando Clavijo no parece que le dé mucho protagonismo.

La tele de Carlos Alonso empieza como han empezado todas, asegurando que será muy económica y que los contenidos serán básicamente culturales, formativos, documentales, turísticos, históricos, etnográficos y lo que haga falta para cohesionar a la sociedad tinerfeña del futuro, una frase que dice mucho si tenemos en cuenta que en poco tiempo nos veremos metidos de lleno en una nueva campaña electoral. Lo mismo, más o menos, dijeron de la Televisión Canaria, que mantiene una programación autóctona muy edificante con la emisión de películas del Oeste como, por poner un caso, Los forajidos de Carson City, responsables, seguramente, del agujero económico que hay en esa televisión y que pagamos todos nosotros, estemos o no en lista de espera para ser atendidos por la sanidad pública; tengamos o no un familiar que espera agónicamente por una ayuda para dependientes… Pero eso sería hacer demagogia, según los nacionalistas. Pero vamos con la televisión de Carlos Alonso. Nada mejor para promocionar el folclore de la Isla que unas imágenes del presidente, ataviado con su traje de mago, mientras pasea por una de las numerosas romerías que se celebran en Tenerife. ¿Que quieren contenidos culturales? Pues vamos a emitir una conferencia del presidente, da igual que sea en el Casino de Los Realejos, que en el Club de Rotarios de Granadilla. ¿Que viene una ola de calor? Pues subimos al presidente al monte para darse una vuelta con los de Brifor, eso sí, con semblante preocupado ante la posibilidad de riesgo de incendio. Si hace falta hablar de deporte, nada mejor que la imagen de Carlos Alonso en El Médano, con la melena desbaratada por la ventolera, mientras los surfistas se pelean con las olas en un segundo plano…

¿Hay algo más explícito del fervor patrio que la imagen de Carlos Alonso peregrinando a Candelaria? No, eso no, que ya lo hizo Paulino Rivero. Y, además, a Candelaria va Fernando Clavijo. Mejor se busca otro fervor patrio que luzca mejor. Quizás el Cristo de Tacoronte… Doy por hecho que la retransmisión de los plenos del Cabildo va a arrasar los índices de audiencia, pero si se ven apurados para rellenar las horas de programación, siempre pueden recurrir a las televisiones locales para que les hagan retransmisiones de grandes eventos de fervor popular: el Corpus de La Orotava, la Semana Santa Lagunera o la de Adeje (uy, no, que Adeje es del PSOE), el embarque de la Virgen del Carmen, el baño de las cabras, romerías varias y enramados diversos.

Y no descarte, si el problema se mantiene -que va a ser que sí- una nueva tournée del presidente en guagua con ojeras por el madrugón y las insufribles colas, que una retransmisión de gente cabreada en plena precampaña electoral cunde mucho y de aquí a allá, ya se buscará a alguien para echarle la culpa, probablemente al Partido Popular, que va comprando los boletos para ser el malo de la película.
Una última recomendación, si la Televisión Canaria apostó por las películas del Oeste para rellenar las horas de emisión, la tele de Carlos Alonso no puede ser menos. Yo apostaría por las películas de kung-fu y de Bruce Lee, el artista más grande de todos los tiempos de artes marciales, que eso da para mucho… y debe costar muy poco. Y, además, nos sobra el dinero.

*Cabeza de lista del PSOE de La Laguna y concejal