
Unas semanas después del paso del coronel José Pardo de Santayana por Tenerife a cuenta del simposio sobre seguridad turística, organizado por Ashotel y la Asociación Canaria para la Excelencia Profesional, viene a cuento, a raíz de los últimos atentados terroristas, recuperar parte de la entrevista no publicada entonces con este analista, el más destacado del Instituto Español de Estudios Estratégicos.
-¿No termina degenerando el terrorismo desde iniciales reivindicaciones ideológicas a la mera actividad criminal?
“Muchos conflictos que empiezan por una causa ideológica degeneran hacia el crimen. Es bastante normal, porque el que tiene armas domina territorio, domina actividades humanas y se puede sentir tentado, además de que estas actividades criminales de por sí necesitan financiarse y el fenómeno de ponerse en contacto con los criminales habituales termina por dominar al original”.
-¿Es la actual oleada terrorista yihadista en Europa muy parecida a la llevada a cabo por los palestinos en los años 60 y 70 del siglo pasado?
“En realidad, siempre hubo terrorismo. Quizás esa posible falta de memoria se debe a un exceso de optimismo; no olvidemos que, con el final de la Guerra Fría, Francis Fukuyama llegó a proclamar el fin de la historia, o sea, el fin de los conflictos. Es obvio que no es así. Más bien creo que hay que estar prevenido para lo que pudiera surgir. Vivimos en un mundo donde existen conflictos y hay grandes diferencias, y debemos esforzarnos en reducir la conflictividad y poner remedio en lo posible a los problemas. Es importante poner los recursos del planeta a beneficio de toda la humanidad, incluido asuntos como el del cambio climático, para que estos grandes retos se vayan resolviendo. Seguramente así conseguiremos entre todos legar a las generaciones futuras un mundo más habitable”.
-¿No es esta la fórmula que aconseja para prevenir futuros problemas con el Sahel?
“Claro que sí. Tenemos que esforzarnos en ayudar a estos países vecinos de España que tienen muchos problemas, más cuanto más lejos y menos cuanto más cerca, para que puedan resolverlos y se beneficien de una estabilidad a través de esta vía de paz sobre la que se construya el desarrollo, porque solo con una sociedad desarrollada podrán absorber sus propios problemas. Donde hay subdesarrollo y conflictos no hay paz y se envía población fuera. Las personas, si pueden, se quedan con sus familias, ¿verdad? En vez de atravesar el Sahara, que es un lugar peligroso”.
-¿Una organización terrorista enviaría un comando en un cayuco, con el riesgo que ello supone para su misión?
“Del terrorismo se puede esperar todo, cualquier cosa”.
-¿Pudiendo venir en avión?
“Siempre utilizarán, primero, métodos variados. Nunca un método fijo, porque quien lo hace, tarda poco en caer, claro. Pero sí que hemos visto la capacidad de adaptación del terrorismo, en este caso yihadista, pero también de otros, para abrirse paso, y por eso hay que hacer un esfuerzo para cerrarles las puertas que ellos logran abrirse”.




