El pasado sábado un toro falleció en la localidad de Foios, Valencia, mientras se celebraban las tradicionales fiestas de ‘bous al carrer’. El animal impactó contra el pilón al que se encontraba atado, probablemente cegado por la luz de las llamas que portaba en sus cuernos. El duro impacto acabó matando al animal, que cayó al suelo inmóvil.
El astado había sido embolado hacía unos instantes, y fue al soltar la cuerda, cuando este se revolvió y girando sobre sus patas enfiló hacia el pilón. Tras el golpe, y ante la sorpresa de los asistentes, certificaron su muerte.
Se trataba del mismo toro, de la ganadería de Salvador Domecq, que en la misma tarde había corneado a un joven de 20 años en una pierna cuando trataba de buscar refugio en una fuente de la plaza del pueblo. El joven tuvo que se trasladado a un centro hospitalario próximo a la localidad para ser atendido.
Un joven recibe una cornada en una pierna en Foios. pic.twitter.com/X957V5lIKR
— Javier Martínez (@JaviMartinezLP) 23 de julio de 2017
Las imágenes de esa cornada desataron un fuerte debate animalista en varios países del entorno, como Reino Unido e Italia, y estas nuevas escenas han vuelto a encender los ánimos de aquellos que defienden la eliminación de todos estos festejos que involucran cualquier tipo de maltrato animal.





