TRIBUNA

Voto libre y secreto

Parece algo obvio, pero no está de más recordar que el voto libre y secreto es un acto que dará garantías de que en el Partido Socialista se celebran unas primarias de verdad

Parece algo obvio, pero no está de más recordar que el voto libre y secreto es un acto que dará garantías de que en el Partido Socialista se celebran unas primarias de verdad. Nuestro partido lleva muchos años luchando por la democracia, algunos de nuestros compañeros perdieron la vida por alcanzar este objetivo y ahora nuestra obligación es garantizar un proceso que convierta en un éxito las primarias, que la participación demuestre a nuestros adversarios que somos una formación política con una base sólida y que el PSOE vuelva a recuperar su liderazgo en Canarias. Que falta le hace, dicho sea de paso.

Así que animo a toda la militancia a acudir a las urnas con la misma intensidad que reclamo la colocación de cabinas en las agrupaciones socialistas para garantizar el secreto del voto y confío en que las presiones sobre los votantes, sobre todos nosotros, no sean más que una anécdota.

Para votar, libremente y en conciencia, los socialistas tenemos que conocer qué piensan nuestros candidatos; cuáles son sus objetivos y su hoja de ruta. Por eso, es imprescindible que haya debates. No un debate, sino muchos. Al menos, uno por cada isla, porque no debemos olvidar que vivimos en un territorio fragmentado y que los militantes de todas y cada una de las islas tenemos el derecho a oír a los aspirantes a la Secretaría General desgranar sus propuestas de futuro para este partido. Tenemos el derecho a preguntarles y a oír, sin intermediarios, sus respuestas. Y luego, en secreto y con serenidad, elegir la opción que creamos mejor para nuestro partido.

Nos jugamos, en este proceso, la esencia misma del socialismo. Si, ahora, volveremos a representar una opción de izquierdas de la mayoría de la ciudadanía canaria o queremos marcar otro camino. Y yo, como socialista, quiero oír a los candidatos qué proyectos están preparando. Si entre sus planes está reeditar un pacto con Coalición Canaria, que nos echó como agua sucia del Gobierno regional y se empeñó en desacreditar a los consejeros socialistas sin ningún pudor; o si, por el contrario, su empeño será no suscribir ningún pacto con los nacionalistas y mandarlos a la oposición, después de 30 años de mal gobierno en Canarias. Y no lo digo yo, basta con echar un vistazo a los datos del fracaso escolar, a las listas de espera -que intentan ahora maquillar-, al desempleo que castiga a tantas familias en el Archipiélago, a los mayores abandonados a su suerte y a cargo de sus familiares… Y confrontar esa situación con la de los empresarios tan amigos de Coalición Canaria y tan contentos con su gobierno.

Estamos, al fin, en un cruce de caminos. Seguir por la senda de apoyo a los nacionalistas o recuperar la voz de los más débiles para hablar alto y claro. Somos socialistas, no debemos olvidarlo.

*CABEZA DE LISTA DEL PSOE LA LAGUNA Y CONCEJAL DEL AYUNTAMIENTO