Aedes Aegypti en canarias

Canarias acorrala al primer mosquito del dengue llegado a las Islas desde hace unos 70 años

Técnicos de Salud Pública detectan tres ejemplares no infectados y varias larvas en una urbanización junto a Puerto del Rosario

La especialista del Instituto de Enfermedades Tropicales Cristina Pou (Izquierda) observa un ejemplar de ‘Aedes aegypti’ en el laboratorio. DA
La especialista del Instituto de Enfermedades Tropicales Cristina Pou (Izquierda) observa un ejemplar de ‘Aedes aegypti’ en el laboratorio. DA

Acorralados. En un despliegue encomiable, técnicos de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias han acotado en tiempo récord la primera presencia de varios mosquitos Aedes Aegypti en las Islas desde hace más de 70 años, y trabajan ya en la erradicación de los mismos en un área cercana a la capital de Fuerteventura, Puerto del Rosario. Aunque estos mosquitos son capaces de transmitir enfermedades tan terribles como el dengue, la chikunguya o el virus Zika, ninguno de los tres hallados en tierras majoreras están infectados de mal alguno, tal y como han podido verificar los especialistas del Instituto de Enfermedades Tropicales de Canarias. Apenas semana y media después de dar con los mosquitos, el operativo previsto para una continencia como la que nos ocupa se ha activado con resultados satisfactorios, a tal punto que se han desplegado por la zona, una urbanización cercana a Puerto del Rosario, un notable número de trampas. Por otra parte, se multiplican las entrevistas con los vecinos, dado que su colaboración es fundamental para que esta plaga no vuelva a cuajar en las Islas.
Hay que tener en cuenta que enfermedades como el dengue ya redujeron drásticamente el turismo en archipiélagos tan cercanos a Canarias como son Cabo Verde (2009 en adelante) y Madeira (2012).

Sin embargo, la campaña preventiva contra la presencia del mosquito Aedes Aegypti en las Islas que impulsaron en su día el Instituto de Enfermedades Tropicales que dirige Basilio Valladares con el pleno respaldo de Salud Pública, cuyo director general era José Fernando Díaz Flores, ha permitido que la aparición de estos mosquitos haya motivado una respuesta adecuada a un reto de estas características.

Es precisamente un inspector de Salud Pública quien, gracias a ser conocido en Fuerteventura por su metódico desempeño poniendo trampas para estos mosquitos en puertos y aeropuertos, tuvo noticia de la molesta picadura sufrida por un majorero, lo que le llevó a detectar a, por ahora, tres ejemplares adultos y varias larvas de este pequeño insecto. Según los primeros análisis, todo apunta a que, curiosamente, estos mosquitos llegaron desde Estados Unidos, probablemente entre los enseres de un descuidado turista. Ya en la Isla, basta con el bebedero de un periquito para que pueda reproducirse.

Fuentes gubernamentales detallaron ayer a DIARIO DE AVISOS que el despliegue efectuado está centrado en las viviendas de la zona, por cuanto el frío de estos días (hablamos de Fuerteventura) hace que estos insectos se ocultan en el calor de los hogares. Lo que sí está absolutamente descartado es que ninguno de los tres mosquitos en cuestión presenten enfermedad alguna, por lo que Canarias sigue siendo un territorio libre de males como el dengue o el virus Zika, más allá de algún caso importado (infectado lejos del Archipiélago).

Las fuentes aludidas confían en que, dentro de aproximadamente mes y medio, se pueda certificar con plena seguridad de que el brote de Aedes aegypti sea considerado como liquidado, tal y como ocurrió allá en la década de los años cuarenta del siglo pasado.

Muy caseros, son negros con rayas y pican de día, casi nunca de noche

AEDES AEGYPTI, transmisor del dengue y el zika
‘Aedes aegypti’, mosquito transmisor del dengue y el zika / REUTERS

Los Aedes aegypti son negros con rayas y más pequeños que los mosquitos habituales de Canarias, aparecen más en ambientes urbanos y se han adaptado a reproducirse en pequeños puntos de agua generados por el hombre.

Suelen picar durante el día y no por la noche, y su picadura genera una fuerte reacción inflamatoria que va acompañada de un gran escozor. Se mueven cerca del suelo ágilmente y no se escucha ningún zumbido.

Las hembras del mosquito son las que pican, ya que necesitan alimentarse de sangre para reproducirse. También necesitan agua (puntos de cría) para completar su desarrollo.