lotería de navidad

Cada tinerfeño destina 53,75 euros a la Lotería de Navidad

El delegado provincial, Luis de Montis, confirma el incremento del 5% de ventas con respecto al año pasado, pese a que tradicionalmente el Gordo no suele visitar Tenerife
El Gordo ha visitado poco Tenerife, pero en 2013 todo el segundo premio se repartió en las gasolineras Repsol del Grupo González. / SERGIO MÉNDEZ

La provincia tinerfeña, a menos de 10 días para que se realice el sorteo de la Lotería de Navidad, juega este año el 5% más que en 2016, según afirma el delegado provincial de Selae (Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado), Luis de Montis, que destaca el aumento, al sumarse al 7,8% del año pasado, síntoma, según él, de que “estamos aparcando la crisis”.

Cada tinerfeño se ha gastado este año en la Lotería de Navidad una media de 53,75 euros, por los 47,51 que se gastó en las navidades de 2016. El gasto es mayor en los municipios de más población, siendo la cantidad similar en el norte o sur de la Isla, destacando la venta de décimos sueltos y, sobre todo, la irrupción de receptores de lotería en centros comerciales, bares o gasolineras. Este último es el caso de La Chasnera, en Granadilla, que es la primera en ventas de lotería de Canarias y la segunda de España, tras haber repartido en 2013 nada menos que 200 millones de euros, el segundo premio completo, que José Miguel González, el propietario de ocho estaciones Repsol, distribuyó por todas sus estaciones, dejando un reguero de décimos premiados con 125.000 euros cada uno.

El Gato Negro es la primera administración de Canarias. / DA

Desde aquel año, La Chasnera, en el kilómetro 53 de la autopista del Sur, se ha convertido en un paso obligado para los que buscan el Gordo, el único que hasta ahora se le ha resistido al Surtidor de fortuna, mientras que los años posteriores ha seguido dando segundos, terceros, cuartos y quintos premios, aunque en décimos sueltos a través del receptor, y no de las dos series completas que habitualmente también pone a la venta en sus establecimientos y que, como es habitual, desaparecen casi el mismo día que las cuelga en ventanilla. No es el único que aspira a la llegada del Gordo, porque, desgraciadamente, Tenerife no ha sido agraciada con la visita del máximo premio, aunque en las dos ocasiones que ha caído en los 205 años de historia de la Lotería de Navidad, han sido en este siglo, en 2010, con el 79250, que cayó en Garachico, y en 2012, con el 76058, que se vendió en el Puerto de la Cruz y Los Realejos, sin olvidar que en 2001 el Gordo visitó Santa Cruz de La Palma con el 18795. Curiosamente, la otra ocasión que el Gordo pasó por la provincia, en 2007, en el Puerto de la Cruz, el número agraciado no se vendió: el 06381 se devolvió a Hacienda. La aparición de los receptores de lotería se ha sumado en los últimos años a las tradicionales administraciones. Para Luis de Montis, la diferencia estriba en que “en el receptor se venden décimos sueltos, mientras que en la administración se pueden adquirir billetes o series completas, y cuando caen aquí los grandes premios es más fácil ponerle cara a los afortunados”, señala quien el próximo día 22 espera seguir con la larga ruta de colocación del cartel de premios por toda la Isla y, a ser posible, colgar el de El Gordo cayó aquí.

El número más solicitado se agotó antes del decreto del artículo 155

El 155 ha sido el número más buscado de cuantos estarán el día 22 en el bombo. Antes de aplicarse ese artículo de la Constitución en Cataluña, una administración madrileña lo vendió todo.

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