El presidente de Nueva Canarias, Román Rodríguez, marcó tres líneas rojas al ser cuestionado sobre la posibilidad de que el diputado estatal de su partido, Pedro Quevedo, vuelva a prestar su apoyo con vistas a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, que serán impulsados en el Consejo de Ministros previsto para mañana. Y esas condiciones sin la que no se repetirá la escena del año pasado con el famoso voto 176 pasan por la aprobación del Régimen Económico y Fiscal, del nuevo Estatuto de Autonomía y, lo que resalta llamativamente desde la perspectiva partidista, la reforma del sistema electoral vigente en el Archipiélago.
Así lo desveló ayer Román Rodríguez en una entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS, donde el que fuera presidente del Gobierno de Canarias recordó que “no tenemos ningún acuerdo con el Partido Popular, solo algunos flecos pendientes del anterior acuerdo”.
Confirmado así que el voto de Quevedo en 2017 fue puntual y no afecta a lo que suceda con las cuentas estatales para el año en curso, Rodríguez rememoró igualmente que “dejamos pendiente la reforma del Estatuto de Autonomía, que queremos que se apruebe con el máximo nivel de competencias”. Fue entonces cuando Román Rodríguez incluyó, además de al REF, a la nueva reforma electoral como condición clave para el apoyo de Quevedo a los PGE, un dato nada baladí dado que, en el supuesto de que no haya consenso suficiente en el Parlamento de Canarias (y no parece que vaya a ser así), el cambio de la normativa electoral tendrá lugar en las Cortes, donde la correlación de fuerzas es bien distinta.

