
Quedamos con Manuel Hermoso a las 11 de la mañana del Miércoles Santo en el Parlamento de Canarias. El exalcalde de Santa Cruz y expresidente del Gobierno de Canarias mostraba sus mejores galas. Consultó con su esposa la ideoneidad de ir con traje y corbata. Ella le advirtió de que la entrevista era como expresidente del Ejecutivo y el motivo era recordar una fecha histórica para el nacionalismo canario: el 31 de marzo de 1993. Ayer, se cumplieron 25 años del acceso de Hermoso al Gobierno regional, con las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC), más tarde Coalición canaria (CC), tras la moción de censura a Jerónimo Saavedra. Según entró en la sede de la Cámara regional, los ujieres le saludaban con cariño y le preguntaban por su salud y su vida, tras abandonar la política. Casualmente, se encontró con el secretario general de los socialistas canarios (PSOE), Ángel Víctor Torres, que visitaba el Parlamento para dar instrucciones a sus diputados, según nos reconoció. Resulta curioso ese encuentro de Torres con Hermoso, 25 años más tarde de que el nacionalista desbancara a su partido del poder en el Archipiélago.
-¿Cómo recuerda Manuel Hermoso el 31 de marzo de 1993?
“Fue un día de mucha tensión, de preocupación. Dudábamos de cumplir el objetivo. Al final, todo el mundo estuvo presente. Fuimos conscientes del gran paso que se daba. Se iniciaba un proceso que una serie de personas teníamos en la cabeza, y que habíamos pensado que tendría que ser el camino por el que transcurriera la vida política de Canarias. No era fácil empezar, ni era fácil conseguir el número de votos para una situación como ésa. La habilidad de las personas que estaban conmigo y la capacidad de negociación fue tal, que permitió conseguir los 31 votos”.
-Lo de estar presente, lo dice por el viaje a Madrid de José Manuel García Paredes, conocido como ‘el Legionario’, para traer a Tenerife a dos diputados conejeros…
“La capacidad que tenía el Partido Socialista sobre el entramado judicial era muy importante. Se notaba. Hubo algunas personas, no voy a decir nombres, que les preocupaba ir contra el PSOE, por las repercusiones”.
-O represalias…
“Hubo algunos que pensaron que era mejor no ir contra el PSOE y guardarse las espaldas. Al final, todo el mundo estuvo y cumplió con su compromiso”.
-Alguno vino con gafas de sol y con algún problema en un ojo…
“Puede ser, yo no me acuerdo de ese detalle… Lo he leído en algún sitio, pero es que hay que situarse en aquel momento”.
-¿Tanto mandaba el PSOE en esa época?
“El partido socialista lo podía todo”.
-¿Cómo fue ese día? ¿Habló mucho con Saavedra? ¿Es cierto que él le preguntó por la moción de censura y usted negó que fuera a presentarla?
“Yo he leído en los periódicos que él se había enterado de la moción de censura por la prensa, desayunando, y eso sí es posible. Pero que él me preguntara y yo se lo negara, no. Yo no me acuerdo”.
-¿Qué relación mantiene ahora con Jerómimo Saaverdra?
“Muy buena. Yo siempre he dicho que el voto de censura no fue a Jerónimo. Todo lo contrario. Jerónimo fue presidente, fíjate, del 82 al 83. Nosotros nos presentamos por primera vez al Parlamento en el 87, las AIC. Sacamos un número de diputados tal, que habiendo sido Jerónimo presidente del 83 al 87, y antes, como digo 82 al 83, previo…”
-Al Estatuto de Autonomía del 83…
“En el 87, nosotros tenemos diputados suficientes para apoyar a Jerónimo Saavedra y que volviera a ser presidente. Fui a Madrid, donde le habían operado de una pierna. Hablé con Él en el hospital diciéndole que queríamos hacerle presidente, y no aceptó. Fue entonces cuando apoyamos a Fernando Fernández y a Lorenzo Olarte. Yo lo apreciaba y lo estimaba. Me parecía un hombre muy capaz. Un gran político, con el que me entendía muy bien. Y, todavía hoy, puedo decir que es el presidente, porque se me murió mi amigo Adán Martín, que más respeto.
-¿Qué le ocurrió a usted con el rey Juan Carlos en un discurso que usted pronunció en el Ayuntamiento de Santa Cruz?
“Ese discurso yo lo aproveché para contarle al Rey los problemas de Canarias. Eso no era habitual y llamó mucho la atención. De hecho, la gente estuvo aplaudiendo ese discurso durante mucho tiempo. Les pareció que había sido un acto de valentía exponerle los problemas de Canarias al Rey, aunque yo era el alcalde de Santa Cruz Eso la verdad que, para mí, fue una de las satisfacciones más grandes que tuve como político. Tenía muchas ganas de poder exponer mis puntos de vista, por más que fuera un alcalde. Fue una oportunidad que aproveché, y tengo muy buen recuerdo de ella”.
-Si tuviésemos que destacar, dentro de lo que era el germen de las AIC algún personaje o personajes claves…
“Hubo un personaje que tuvo un papel muy activo, Francisco Ucelay. Otro, José Miguel González. Así como otros compañeros líderes de otras islas que intervinieron de una forma activa, sin dejar atrás a personas como José Carlos Mauricio, Adán Martín, a los compañeros de Lanzarote. Asamblea Majorera también había tenido un protagonismo muy importante. Todo esto nos hizo tomar decisiones rápidas. La Palma, El Hierro… [bebe agua]”.
-Estábamos hablando de la importancia de mucha gente en ese proceso…
“Teníamos desde las AIC y dentro de las AIC, a cada una de las islas; Centro Democrático; ICAN; Asamblea Majorera; Agrupación Herreña Independiente (siempre estaba con nosotros o sin nosotros)… Poner a todos estos de acuerdo no era fácil. De hecho, el proyecto se conformó incluso después, porque había muchos elementos de gobierno que no conocíamos. No todas las carteras las habíamos tocado y no todos los problemas eran conocidos suficientemente”.
-Quizá, entrar en el gobierno jugó un papel cohesionador
“Fue un papel de descubridor de nuevos problemas y nuevos objetivos. De hecho, si empiezas a ver, una cosa es lo que se plantea para el voto de censura y otra cosa es la culminación de lo que se quería conseguir con el voto de censura”.
-Podría ser lo que el señor Solchaga no entendía y no quería reconocer en el REF…
“Solchaga era un prepotente. Con Solchaga se plantearon una serie de problemas a los que no les hizo ni caso. Cuando se habla de la censura a Jerónimo Saavedra,a mí me gustaría que se hablara de la censura a Solchaga”.
-¿Se consideraba independentista? Dentro de las AIC había muchas sensibilidades…
“Las sensibilidades vienen después con lo que es Coalición Canaria. Dentro de lo que eran las AIC, no había independentistas Es más, nunca vimos como objeto de nuestra política la independencia”.
-Me gustaría ver la evolución, desde su perspectiva de CC. Una diputada en el Congreso, poca representatividad en Gran Canaria, cuando usted se empeñó mucho en que fuera un movimiento regional…
“No se ha conseguido, yo creo que por la desgraciada incapacidad de algunos líderes. Hay mucha gente que se siente reina y actúa como reina. No se dan cuenta de que en esta partida de ajedrez que es la política, debe haber reinas, reyes, alfiles y peones… A Román Rodríguez le vino el puesto de los cielos, porque ni lo pensó”.
-¿Cómo se eligió a Román Rodríguez? En teoría, usted habló con Lorenzo Olarte…
“Yo hablo con Lorenzo Olarte y con Adán Martín. Todos estábamos de acuerdo en que después de estar yo de presidente, el que debía de ostentar ese cargo tenía que ser de Gran Canaria y era Lorenzo Olarte, pero eso ocurría momentos antes de que se formara CC. Entonces, cuando yo decido que me tengo que marchar para dejar un presidente de Las Palmas, no me dirijo a Lorenzo, que era con el que yo había hablado, sino que me dirijo a CC en Gran Canaria. Ellos se reúnen y no piensan en Lorenzo Olarte, sino en Román Rodríguez”.
-Y llega a la presidencia…
“Román llega por el trabajo y el esfuerzo de todos: Asamblea Canaria, Partido Comunista, José Carlos Mauricio… Ellos son los que habían decidido que fuera él. Román se siente líder. La siguiente propuesta fue que el candidato fuese Adán Martín. Eso costó que Román creara Nueva Canarias (NC)”.
-¿Qué ha hecho CC mal para perder tantos votos en Gran Canaria?
“No es lógico que después de haber sido yo el presidente; Román, presidente; Adán presidente, siga siendo presidente para Canarias por CC Paulino Rivero, ocho años y ahora, Fernando Clavijo”.
-¿Cree entonces que en 2019 debería haber un candidato de otra isla?
“Lo razonable sería, después de 25 años, que hubiese un presidente de otra isla. Sin lugar a dudas”.
-¿La alternancia es para que el propio proyecto de CC continúe?
“Exactamente, yo creo que es un proyecto que tiene que seguir. Me gustaría que de una forma completamente acordada se buscara a alguien que fuera de otra isla. Podía quedar Fernando Clavijo de vicepresidente o de portavoz y volver después a ser presidente”.
-¿Cómo valora la figura de Fernando Clavijo? ¿Le llegó pronto ser presidente de Canarias?
“Fue una suerte encontrar a Fernando Clavijo. Bien es cierto que no estaba preparado para tanta responsabilidad, pero fue un hombre que no levantó erosiones y eso era importante. Por otro lado, creo que es un hombre que ha aprendido, es capaz e inteligente. Además, ha sabido proyectar la vida política de Canarias en Europa”.
-¿A qué asocia el resurgir del insulariamo?
“El principal problema que tenemos los canarios entre nosotros y con el exterior es el conocimiento. La asimetría de Canarias, el hecho de estar alejados también entre nosotros, entre los mismos canarios. No nos conocemos”.
-¿Cree que tanto Antonio Morales como Carlos Alonso han puesto el insularismo en primera línea?
“Me parece que Morales es un hombre que técnicamente falla. Un ejemplo, su modelo energético. Se ha metido en un camino sin salida. Más por convicción, que por ser insularista. Esto nos ha conducido a un enfrentamiento sobrevenido, que no tiene mucho sentido”.
-¿Ha ayudado también Carlos Alonso?
“Carlos Alonso es un tipo que me gusta. Que mira hacia arriba. Los isleños somos tipos endogámicos, miramos hacia la barriga y nos cuesta mirar al frente. No debemos perder de vista ese objetivo: el mundo, Europa, América…”.
-¿Qué líder de Madrid entendió mejor la situación de Canarias? ¿Felipe González?
“Fue un político fantástico. Todos los españoles le tenemos que agradecer el esfuerzo que hizo de modernización de España y de situarnos en la Europa moderna”.
-¿Aznar?
“Fue un hombre oportunista, engreído, un ególatra enorme. Traicionó a Canarias cuando tuvo mayoría absoluta. Nos menospreció, inclumplió y se portó mal con esta tierra”.
-¿José Luis Rodríguez Zapatero?
“Era un presidente muy flojo, estaba demasiado limitado”.
-¿Rajoy?
“Sabe lo que hay que hacer, pero lo hace a destiempo. Se equivoca. Yo creo que todos los errores que se están pagando ahora es porque no supo medir los tiempos en los que hubo que haber intervenido. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con Cataluña”.
-Y para terminar, ¿qué dice Manuel Hermoso de su trayectoria política?
“Estuve 20 años, 12 de alcalde y ocho en el Gobierno; 20 meses de vicepresidente y 28 de presidente. Jamás imaginé que yo podía haber llegado a esa situación. Para mí, ha sido un honor y un orgullo. Lo hice iusionado. Creí que esta tierra necesitaba personas que lucharan por la presencia de Canarias en el proceso de España y en el de Europa. Creo que he aportado mi granito de arena”.













