El charco hondo

Comprando tiempo

Fue hace ya bastantes años, obviaré nombre y apellidos porque probablemente él lo prefiera así. Vivía para viajar, y viajar, en su caso o en el de quienes sí saben hacerlo, consiste en mezclarse, oler, sumergirse en la piel de otros contextos, tocar, descubrir caminos, colarse en otras conversaciones. Solo regresaba a estas Islas de ...read more →

Fue hace ya bastantes años, obviaré nombre y apellidos porque probablemente él lo prefiera así. Vivía para viajar, y viajar, en su caso o en el de quienes sí saben hacerlo, consiste en mezclarse, oler, sumergirse en la piel de otros contextos, tocar, descubrir caminos, colarse en otras conversaciones. Solo regresaba a estas Islas de vez en cuando, apenas unos meses, y otra vez en ruta hacia otras mezclas, olores, pieles y conversaciones. Vuelvo por la familia, decía, pero sobre todo para pillar trabajos que me permiten comprar tiempo para seguir viajando. Muchísimos años después, la idea de comprar tiempo se ha instalado en el paisaje, pero en aquel momento era un planteamiento sabiamente revolucionario. Quienes soñamos con tantas cosas que nos quedan por hacer compramos tiempo. Aquellos que tienen metas por alcanzar compran tiempo. Los presidentes los gobiernos de España y Cataluña también compran tiempo, porque ambas partes lo necesitan para tenerse en pie. Sánchez y Torra tienen en lo alto de sus agendas dejar dormir un partido que ahora mismo no interesa jugar ni a unos ni a otros. Se encargarán de que algunos oficiales de sus respectivos ejércitos hagan como que nadie ha cedido, pero lo han hecho en la medida en que han iniciado una estrategia compartida para ganar tiempo perdiéndolo. Los socialistas compran tiempo. Los separatistas compran tiempo. El tiempo es el pegamento que hace posible todo esto; y todo esto son los meses que todos -menos Ciudadanos- necesitan para reconstruirse. En adelante levantarán un decorado sobre el que celebrarán mesas de trabajo, comisiones bilaterales y lo que haga falta para lograr que parezca que pasan cosas sin que realmente algo esté pasando. Compró tiempo el PNV. Compraron tiempo los separatistas que apoyaron la censura a Rajoy. Al PP se lo compraron, pero le vendrá bien para salir del coma. Sabe Sánchez que está condenado a gobernar a vela, sin motor parlamentario alguno. Saben los independentistas que no habrá independencia, pero necesitan contarle a su afición que están en ello. Todos necesitan tiempo. Todos pasarán muchísimo tiempo comprando algo más de tiempo.