El charco hondo

Los videojuegos (y los libros) engordan

Voces sindicales, parlamentarias o docentes, e incluso pediátricas, ven con preocupación que niños y adolescentes de las Islas dediquen parte de su tiempo a los videojuegos; y, escuchadas algunas de sus razones, debe inquietarles igualmente que malgasten sus horas leyendo. A su juicio, los videojuegos son una actividad sedentaria (leer también) que choca frontalmente con ...read more →

Voces sindicales, parlamentarias o docentes, e incluso pediátricas, ven con preocupación que niños y adolescentes de las Islas dediquen parte de su tiempo a los videojuegos; y, escuchadas algunas de sus razones, debe inquietarles igualmente que malgasten sus horas leyendo. A su juicio, los videojuegos son una actividad sedentaria (leer también) que choca frontalmente con los hábitos de vida saludable (entonces, también leer). Argumentan uno, dos o tres representantes sindicales, portavoces de éste o aquel partido, educadores y pediatras que los videojuegos arrastran a los chicos al pozo del sendentarismo (al mismo que los libros), desatendiéndose así un amplísimo catálogo de recomendaciones para prevenir el sobrepeso y la obesidad (sea en papel o en ebooks, siguiendo esa línea de pensamiento también leer provoca sobrepeso y obesidad). Siendo Canarias una de las comunidades autónomas en las que sobrepeso y obesidad presentan cifras de prevalencia alarmantes, en el caso de las Islas los videojuegos desatan una mayor preocupación si cabe entre según qué representantes de según que colectivos a los que, en coherencia, debe aterrorizarles en idéntica medida que se pasen demasiadas horas con un libro en la mano. Cabría concluirse, en definitiva, que algunos sindicalistas, pediatras, portavoces parlamentarios o docentes consideran que los libros engordan y que, tratándose de una actividad tan sedentaria como la de los videojuegos, multiplica los casos de sobrepeso y obesidad. Algo se les está pasando por alto. Olvidan que ampliar el abanico de actividades (extraescolares) añadiendo los videojuegos en ningún caso implica suprimir la educación física, las matemáticas o la literatura; o, entre otras cosas, silencian que las realidades -los videojuegos, por ejemplo- en vez de obviarlas hay que abordarlas para que lejos de ser un problema sean una ventana al entretenimiento e incluso una salida profesional. Las máquinas no están poseídas por ningún demonio, son el uso que se les dé. ¿Sobrepeso y obesidad? Los desarrolladores de programas que reinan en el planeta, dioses venerados por la tribu global, son todos bastante flacos. Será que nunca han cogido un libro o que jamás se han sentado delante de un ordenador.