
Alberto Aguilar, el padre de la joven de Elche (Alicante) captada por una secta de Perú y desaparecida durante un año y medio, temía que Patricia no quisiera volver a verlo, ya que según sus propias palabras: “La han aleccionado para que nos vea a su familia como a un demonio”.
Fuentes próximas a la familia han confirmado al diario EL ESPAÑOL que esto no ha sucedido, y padre e hija se han fundido finalmente en un afectuoso abrazo. Una lucha desesperada que ha durado demasiado para Alberto, pero también para su mujer Rosa María y la prima de Patricia, Noelia, que ha actuado como portavoz de los Aguilar.
La tenacidad que han logrado mantener hizo avanzar una investigación que finalmente ha dado sus frutos: “Se ha dispuesto un operativo policial que ha logrado localizar a Patricia y detener a Félix Steven Manrique”, apuntaba a principios de julio la abogada de SOS Desaparecidos, que añadía que se ha podido constatar que el líder de la secta mantenía a las mujeres captadas en condiciones “infrahumanas” y en la actualidad se encontraban en una zona de la selva peruana “de narcotraficantes”.
La familia Aguilar ha querido resumir en un comunicado cómo ha sido este primer encuentro en Perú:
Desde un primer instante la conexión entre padre e hija fue muy buena, recibiéndose con un abrazo y conversando durante un largo espacio de tiempo. Patricia también pudo hablar con su madre Rosa M.ª y su hermano a través de videollamada, y se interesó por el estado del resto de la familia.
Se mostró en todo momento muy receptiva y tranquila. Físicamente está mucho mejor tanto ella como la bebé, de la que no se separa ni un segundo y presenta orgullosa y muy cariñosa a sus padres. También ha expresado algún temor a los medios de comunicación, por lo que aprovechamos para pediros que se siga respetando la privacidad de Patricia en los próximos días.





