Tribunales

Piden 16 años para un “ciberdepredador” acusado de violar a menores por internet, entre ellas una canaria

El procesado, Armando P.G., de 27 años, está acusado de contactar desde Alicante, donde reside, con adolescentes de toda España a través de Badoo

La Fiscalía ha solicitado hoy a la Audiencia de Las Palmas 16 años y tres meses de cárcel para un joven al que acusa de haber agredido sexualmente a través de internet a una menor a la que captó mediante una falsa prueba de sección de modelos y de haberlo intentado con otras tres.

El procesado, Armando P.G., de 27 años, está acusado de contactar desde Alicante, donde reside, con adolescentes de toda España a través de Badoo, red social en la que fingía ser una mujer que estaba seleccionado candidatas para una agencia de modelos

El fiscal sostiene que aquellas chicas a las que lograba captar, Armando P.G. (o “Lydia”, su alter ego en la red) las dirigía a conversaciones privadas de Skype, Tuenti o MSN para ir ganándose su confianza, convencerlas de que encendieran la cámara web de su ordenador o teléfono móvil y animarlas a que se mostraran en poses cada vez más subidas de tono y desnudas o semidesnudas.

Si lograba su propósito y la menor accedía a mostrarse de esa manera, el procesado cambiaba el tono de la conversación y amenazaba a su víctima con divulgar esas imágenes en su ciudad, en su colegio o entre sus familiares y amigos, a menos de que se masturbara para él ante la cámara web, según relata la Fiscalía.

El procesado ha preferido hoy guardar silencio durante el juicio y su abogado ha alegado que en la detención y en el registro del domicilio de su cliente se produjeron irregularidades que deberían servir para anular los cargos que se formulan contra él.

Escuchadas esas alegaciones, la Audiencia ha dado la palabra a las testigos del fiscal: jóvenes de 15 a 17 años cuando sucedieron los hechos (de mayo a septiembre de 2013) con las que contactó Armando P.G., la primera una vecina de Las Palmas de Gran Canaria cuya denuncia ante la Policía permitió dar con más afectadas.

Esta joven conoció a la supuesta agente de modelos en Badoo y accedió a posar para “ella” en ropa interior, momento en el que relata que comenzó a verse sometida al chantaje del procesado, al que la Policía Nacional considera todo un “ciberdepredador”.

“Me dijo que me tenía grabada y que si no hacía lo que pedía le enseñaría el vídeo a mis padres y mis contactos”, ha explicado la testigo al tribunal visiblemente afectada. La joven ha reconocido que se asustó tanto, que accedió a masturbarse para él.

La Fiscalía de Canarias considera que aunque el acusado estuviera en Alicante y la afectada en Las Palmas, lo que le ocurrió a esa joven constituye un delito de agresión sexual, por el que pide ocho años de cárcel. En los otros tres casos, aprecia el mismo delito en grado de tentativa y con diversas escalas de gravedad.

Una situación similar ha relatado haber sufrido la segunda testigo, otra joven que también se creyó que estaba posando para una agencia de modelos y cometió el error de mostrarse desnuda.

Esta testigo también asegura que el procesado la chantajeó con la amenaza de publicar sus imágenes, una situación de la que salió en ese momento fingiendo que accedía a masturbarse para el procesado.

Por este caso, la Fiscalía pide para Armando P.G. cinco años y once meses de prisión por agresión sexual en grado de tentativa.

Tres testigos más localizadas por la Policía durante la investigación han comparecido este miércoles ante la Audiencia de Las Palmas para narrar episodios similares a los anteriores, solo que en su caso ellas no accedieron a los propósitos de acusado.

La acusación pública cataloga dos de esos casos de intento de agresión sexual y el tercero, de abuso sexual.

“Me dijo que si no le encendía la webcam publicaría las fotos en mi ciudad”, ha señalado una de esas testigos, que directamente se desconectó de la red y bloqueó a la supuesta Lydia.

“Me amenazó con contarle a todo el mundo que soy bisexual, que buscaría mi colegio y hasta mi casa por la IP y el móvil”, ha relatado otra, al que Armando P.G. prometió “hundirle la vida”.