La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha pedido para el presunto autor de la muerte de un hombre en Buenavista del Norte en julio de 2022 una pena de 25 años de cárcel y el pago de una indemnización a los familiares del fallecido de 150.000 euros.
El encausado se enfrentará en la sede de la Audiencia Provincial tinerfeña a partir del próximo 19 de noviembre a un jurado popular que deberá dictaminar sobre su culpabilidad.
El Ministerio Público mantiene que a causa de las desavenencias y mala relación que mantenía con la víctima, por esas fechas ideó un plan para acabar con su vida, debido a que se negaba a abandonar el domicilio que era propiedad del encausado y las deudas que tenía con él por asuntos de drogas.
Lo habría atacado por sorpresa en una carretera
En la madrugada del 8 de julio el acusado se introdujo en un vehículo que había alquilado en el aeropuerto norte, tal y como había hecho en otras ocasiones, y condujo desde su casa en Los Silos hasta una gasolinera situada en Buenavista del Norte, a donde llegó sobre las doce y media de la noche.
La Fiscalía cree que el supuesto autor del crimen sabía que la víctima no se encontraba todavía en su casa si no en otra en la que había permanecido la tarde-noche y como conocía la ruta que debía recorrer, sobre la una menos cuarto de la madrugada empezó a buscarlo.
Unos cuarenta minutos más tarde lo avistó caminando por la carretera y lo interceptó cerca del desvío de la balsa de Taco, conversó con él y luego continuó su marcha en el vehículo hasta detenerlo y finalmente golpearle cuatro veces con una piedra de grandes dimensiones por la espalda.
Quemó presuntamente el cadáver para ocultar las pruebas
La víctima no pudo defenderse porque tenía sus capacidades defensivas anuladas debido al consumo de estupefacientes y estaba en un lugar deshabitado, sin luz en el que nadie podía socorrerlo, y falleció a causa de un traumatismo craneoencefálico.
A fin de borrar cualquier rastro biológico y dificultar el reconocimiento del cuerpo y circunstancias de la muerte, el acusado habría usado una garrafa de gasolina que llevaba en el coche con la que roció el cadáver y le prendió fuego carbonizando la parte superior.
El procesado había sido condenado un total de seis años y medio por violencia de género, resistencia a la autoridad, falso testimonio, y robo con violencia, y fue detenido como presunto autor de este crimen dos años más tarde.
Durante las distintas sesiones del juicio han sido llamados a declarar una veintena de particulares, una quincena de guardias civiles y otros tantos peritos y se mostrarán pruebas como garrafas de gasolina encontradas en su casa, grabaciones telefónicas y videos.






