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Recuerdan en el Congreso que el modelo del Spanair ya había sufrido accidentes

El abogado del Sepla carga contra Aviación Civil por “no hacer absolutamente nada” para evitar el fallo que causó el accidente

El abogado del Sepla, Javier Nart. Europa Press
El abogado del Sepla, Javier Nart. Europa Press

El abogado del sindicato de pilotos Sepla Javier Nart lamentó ayer que la Dirección General de Aviación Civil no hiciera “absolutamente nada” para solventar los problemas que venía presentando el modelo de avión de Spanair que se estrelló en el aeropuerto de Barajas el 20 de agosto de 2008 nada más despegar del mismo.
Nart, que compareció ayer en la comisión de investigación del accidente del vuelo JK5022 de Spanair, en el que fallecieron 154 personas, recordó que hubo un problema estructural que alcanza al fabricante y a Aviación Civil. El conocido letrado señaló además que el origen del siniestro estuvo en la falta de sistemas redundantes o de respaldo en los de alarmas y centralizados del aparato McDonnell Douglas MD-82. Por eso, la tripulación no pudo ser alertada por el sistema encargado de advertir a la tripulación de la configuración inadecuada para el despegue, conocido como TOWS, que no sabían que no estaba operativo.

Nart dijo igualmente que lo más grave es que ya este modelo de avión había sufrido un accidente en Detroit (EE.UU.) en 1987, también con 154 muertos, por el que la Agencia Federal de Aviación de Estados Unidos llevó a cabo diferentes actuaciones; otro accidente en Lanzarote y, en total, 50 incidentes y accidentes antes del de Spanair. Rememoró también que, en España, la Dirección General de Aviación Civil tiene la obligación legal de establecer a qué aeronaves da licencia de operación, pero en este caso ni siquiera obligó a modificar los sistemas, y en su opinión debía haber retirado el certificado de aeronavegabilidad al aparato.

Nart manifestó en la sesión, celebrada en el Congreso, que el propio órgano pericial colegiado designado por el juez que investigó el accidente de Spanair dijo que tenía que haberse retirado la licencia de operaciones al avión. Pero Aviación Civil siguió manteniendo la licencia y no modificó los criterios para que los sistemas del MD-82 fueran redundantes, incluso después del accidente del vuelo de Spanair, explicó Nart. El abogado también criticó que Aviación Civil actuara de forma puramente mecánica y “estampillara” lo que le pusieron delante los fabricantes, cuando debería haber retirado el certificado de aeronavegabilidad u obligar a que se modificaran los sistemas.

Nart explicó que en el vuelo de Spanair fue desconectado un disyuntor en la rueda izquierda del avión, que tiene un sensor que indica si el avión vuela o está en tierra. El TOWS debería haber avisado de ese hecho, pero el sistema no operó y la tripulación no fue consciente de que despegaban en una configuración no propia, al no haber una señal que dijera que el TOWS no estaba operativo.